Como un acto de justicia fiscal dirigido a incrementar los ingresos corrientes del gobierno, la Comisión Especial que revisa las exoneraciones fiscales concluyó que es racional tener en el país una canasta básica integrada por 72 productos.
La información fue brindada por el presidente de la Comisión Especial para la Revisión de la Exoneraciones, Exenciones y Dispensas Aduaneras, Marco Ramiro Lobo, luego de reunirse con sectores representativos de la sociedad civil y caficultores.
Lobo indicó que está casi finalizado el informe que presentarán al Congreso Nacional de los alimentos que deben estar exonerados del pago del 12%.
Un reciente estudio efectuado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que al menos 13,000 millones de lempiras deja al año de captar el fisco debido a exoneraciones del ISV. Técnicos independientes estiman que la hacienda pública recibirá al año entre 2,000 y 3,000 millones de lempiras al imponerle este gravamen a la comida.
“Nos inclinamos por la lista de los 72 productos de la canasta básica presentados durante la semana anterior por la Secretaría de Industria y Comercio”, expresó Lobo.
El decreto legislativo 51-2003 del 10 de abril de 2003 detalla una lista por nombre de 149 productos, a la que se le suman todos los vegetales de producción nacional. Para algunos técnicos esta lista supera los 300 alimentos.
Lobo detalló que mediante esta reforma se busca favorecer de manera exclusiva a las personas de menores ingresos en el país. Sin embargo, será inevitable cargar con el 12% de ISV a los quesos, las carnes con cortes especiales, los jamones de primera calidad y el agua importada, entre otros productos.
Fue del parecer que estará libren de tributos la carne de res en canal, el agua en “bolsita plástica” y los quesos frescos de producción nacional.
Por su parte, el secretario de Comercio, Adonis Lavaire, explicó a una cadena radial, que el principio de trato nacional presente en los acuerdos de libre comercio vigentes, les impide imponer un impuesto a un producto importado y exonerar a otro de índole similar fabricado en Honduras. Para el caso, el agua europea que ingresa en “cantidades industriales” al país es comercializada mediante envases plásticos, por lo tanto se tendría que gravar al agua local que se vende en similares condiciones. Fue del parecer que se investigará si dejan fuera de esta medida al botellón de agua, caso contrario, se le deberá aplicar también el 12% de ISV.
Según este funcionario, la población hondureña debe obviar de su dieta diaria el pan importado y acentuar su consumo de tortilla, que es un alimento autóctono y a su vez, contribuirán con miles de microempresas procesadoras de este alimento.
En la comisión que revisa las exoneraciones participan centrales obreras, representantes de la sociedad civil y empresarios.