Aunque los Blancos sufrieron más de lo presupuestado, al final lograron sacar provecho de su terruño para pelear el trono de las reservas frente a su más enconado rival.
Olimpia y Motagua disputarán la gran final del torneo de las reservas, pero el camino de los Albos no fue nada sencillo, ya que el Marathón lo puso a sudar horas extras.
Tras el 2-2 de la ida en San Pedro, los Albos jugarían en su casa con la garantía de que para pasar a la final requería de tan solo un empate.
El Verde sorprendió...
Los Verdes les pusieron cuesta arriba la ruta cuando Jonathan Reyes se apuntó un doblete que desequilibró el empate transitorio de Lesvin Medina y sembró la incertidumbre en la cancha de Los ángeles. Pero el equipo de Nerlin Membreño iría con todo al ataque y, sobre el último cuarto de hora del partido, llegaría el delantero Carlos Gutiérrez para poner el 2-2 final, con el que los Albos (debido a su mejor posición) avanzaron a la final frente a los Azules.
“Es una gran satisfacción llegar a una final y más contra el Motagua, ya que un clásico siempre es un clásico, independientemente de la categoría en que se juegue. Si en un amistoso se vive un clásico, no digamos en una final”, dijo el DT albo al palpitar el duelo contra las águilas, que hicieron su tarea ante el Choloma.
Motagua, contundente
Sí, luego de la desventaja 0-1 en tierras maquileras, el equipo de César el Nene Obando se metería al Birichiche para despejar cualquier tipo de dudas... Luego de haber ganado el liderato del torneo, los Azules solo requerían empatar el marcador global para despachar a los cholomeños, pero las águilas desvanecieron los sufrimientos y se impusieron 2-0 ante los maquileros. Júnior Padilla y Marvin Cálix fueron los hombres encargados de poner a festejar al Nene y a toda la familia Azul, que se reconfortó un tanto tras la eliminación prematura del equipo de primera.