Güevo. Fútbol. Y un regalo de Nelson Salgado. Los condimentos se juntaron en el Nacional y Motagua pudo sumar tres puntos de oro ante un Honduras que, lejos de casa, no es el mismo...
Los goles de Discua, Júnior y Rubilio dejaron claro que en el Nacional el Ciclón Azul es un equipo altamente eléctrico.
Tablas y golazos...
El plan de Diego Vazquez comenzaba desde el minuto cero y la consigna era darle de probar a Honduras de El Progreso un puñado de sus propias espinacas: César Oseguera metía pierna y Motagua no dejaba pensar ni tener la pelota al equipo ribereño...
Así se establecía la primera parte de las intenciones azules. La segunda parte estaba a cargo de sus jugadores ofensivos. Y rápido, al minuto 3, Carlos el Chino Discua entendió lo que deseaba el entrenador y en el marcador supo plasmar la asfixiante superioridad capitalina con un zurdazo de esos que se hacen en la fábrica del hijo preferido de Lomas del Norte.
Después de una falta del central Dederick Cálix en contra de Rubilio Castillo, el ex-Pumas de la UNAH sensibilizó su pie izquierdo y le puso un guante a la pelota. Insuficiente para la estirada de Orlin Vallecillo, el grandote portero del Catrachito que se vio intimidado por un venenoso pique.
Todo estaba tan clarito para Motagua que nadie pudo entender lo que pasó hacia el minuto 43. Poco a poco, el equipo de Wilmer Cruz se empezaba a quitar el miedo de jugar en el Nacional y, como pasó en el complemento del miércoles pasado ante Olimpia, comenzó a lanzar dardos a la meta de Sebas Portigliatti.
Luego de los avisos del ángel del Gol Tejeda (pero, sobre todo, después de los goles cantados que se falló Lucas el Palomo Gómez), como un fantasma apareció Aly Arriola para descargar toda la tensión que recorría su pequeño cuerpo.
Golazo de casi 20 metros el del exjugador de Motagua, que sacó un fierrazo con pierna derecha que Portigliatti adornó con su volada. Por respeto al equipo que lo vio nacer, Aly Arriola no lo celebró.
Un gol bisagra...
Pero, acaso embobados por el 1-1, se vino un grito de camerino. El juez central Nelson Salgado (se dejó impresionar por el lanzamiento a la piscina de Lucas Gómez) vio como falta una acción intrascendente de Leo Isaula en el área.
A Júnior Izaguirre poco le importó y, al 47, engañó a Vallecillo para poner el dos a uno.
La silbatina con la que la afición (que ayer llegó en poca cantidad al Nacional) había despedido al Azul, se aplacó tras el gol que le daba mayor confianza al once de la Barbie.
Regalo y sentencia...
Golpeado, Honduras de El Progreso trató de sobrellevar el ritmo de un partido que Nelson Salgado se lo complicaba.
Pero era imposible. Lejos del Humberto Micheletti, no existe Jorge el Ñangui Cardona y Edwin León se pierde goles claros (como al 62, después de un exquisito pase de Tejeda). Tampoco luce Tejeda como quisiera Wilmer Cruz, el Superman que miraba con impotencia cuando, al 69, Lucas Gómez cabeceaba con fuerza, rechazaba Vallecillo y, atento como el cazagoles que es, Rubilio Castillo se anotaba en la fiesta del Mimado.
Al 75, “Roruca” se iba aplaudido, Israel Silva Matos tomaba su puesto, Lucas Gómez seguía peleado con la red, debutaba Ricky Rosales y la gente se quitaba un peso de encima. Motagua despachaba a Honduras y su corazón ya se prende para el clásico ante Real España, antes de la expedición langueña...
Alineaciones:
Motagua: Sebastián Portigliatti, Wilmer Crisanto, Júnior Izaguirre, Marcelo Pereira, César Oseguera, Carlos Discua, Orlin Peralta, Irvin Reina, Omar Elvir, Román Rubilio Castillo y Lucas Gómez.
Honduras Progreso: Orlin Vallecillo, Leonardo Isaula, Pastor Martínez, Raymundo Cálix, Luis Guzmán, Juan José Ocampo, Juan Ángel Delgado, Luis Lobo, Aly Arriola, Edwin Leon y Ángel Tejeda.