Con muchas caras nuevas y con el objetivo de dar un buen partido de despedida ante Venezuela, la Selección volvió a los entrenamientos ayer en el Olímpico de esta ciudad.
Pero, sobre todo, con una gran cantidad de “pelones”, que tuvieron su iniciación en el barco de Luis Suárez con la tradicional rapada. Desde el Buba Luis López hasta Henry Clark, los nuevos llamados se ahorraron la visita al barbero, que llegó cerca de las 10:00 de la mañana al hotel de la H y, hasta el mediodía, se “divirtió” con el acostumbrado ritual.
Ya en la cancha, bajo un radiante sol y un cálido clima, que traía muchos recuerdos de las eliminatorias del año pasado, el equipo nacional se ha mentalizado en que el triunfo de mañana ante los Llaneros será un mensaje al mundo de que la H está lista para Brasil.
Trabajo minucioso...
Desde tempranas horas del lunes, el PF Carlos Gutiérrez charló uno por uno con los jugadores, sobre todo con los legionarios, a quienes les ha pedido un “informe” completo sobre su estado físico. Por la tarde, Carlos Gutiérrez trabajó exclusivamente con la línea de cuatro, probando a
Edder Delgado como central al lado de Víctor Bernárdez y usando a Arnold Peralta y Juan Carlos García por las bandas. Boniek García y Marvin Chávez es el circuito que, por la derecha, ya empezó a pulir el CT.
En abril, claro, la gira de la H por Estados Unidos terminará por redondear el estilo táctico que pretende implantar Luis Fernando Suárez en el equipo de todos los hondureños.
Que se mueve ella...
La invitada de honor a la cancha del Olímpico ha sido la pelota Brazuca, con la que Jerry Bengtson y compañía quieren inflar las redes brasileñas. Jaime Varela, el eterno utilero de la H, fue el encargado de lanzarlas al verde césped. Los futbolistas probaron la redonda mundialista en la misma cancha donde se han hecho realidad grandes sueños del fútbol nacional.
Con la ausencia de Mario Martínez, lesionado el domingo del hombro,
el equipo nacional se entrenó completo, con algunos trabajos de balón, pero sin mucha exigencia. La idea principal de este microciclo es la convivencia grupal.
Este día, el equipo nacional volverá a entrenar a la misma hora y en el mismo escenario para definir los 11 que abrirán por última vez en suelo nacional, antes de viajar a su preparación final de mayo en Estados Unidos y junio en Brasil.
Y los pelones están llamados a divertirse jugando...