Algunas caídas fueron provocadas por el choque entre ciclistas, pues muchos “afilaron” llantas, es decir, chocaron contra quienes iban delante de ellos.
Como dicen por allí, a muchos les pegó “la pálida” antes de terminar.
El retorno del Hospital San Felipe fue donde hubo más golpes.
Ante la caída no quedaba de otra que revisar que todo marchaba bien.
El instinto de este ciclista le llevó a poner las manos antes de golpearse.
Este policía ayuda a este deportista a sujetar su bici mientras se recupera.
Otro golpe en la curva del retorno del Hospital San Felipe.