La remembranza de las vivencias en sus más de tres años de estadía en el campamento verdolaga contrastada con la posibilidad de poder encarrilar a su antiguo equipo hacia el Ascenso es suficiente condimento para que el duelo de mañana tenga un tinte muy especial para el Garrinchita.
Claro, es innegable que “es complicado porque yo estuve varios años allí con ellos, tengo muy buenos amigos, pero esto es cuestión de ser profesional y saber que ahora defiendo los colores del Olimpia, defiendo la ideología del club y tengo que brindarme al máximo por el equipo”.
Hay sentimiento, pero...
Carlos Will Mejía, el potente volante derecho del Olimpia que llegara hace algún tiempo del Marathón, no esconde el particular sabor con el que está masticando el preámbulo de este partido frente a un Monstruo que llega al Nacional ocupando el último lugar de la general y dando manotadas de ahogado para encontrar la salvación.
“Esto es parte de nuestro accionar como deportistas, es cierto que hay un sentimiento allí porque tengo amigos en Marathón, pero a la hora del partido eso queda a un lado”.
Por supuesto, que la situación de su otrora equipo “da pesar, pero en este momento hay que actuar y ser un profesional como la palabra lo dice y trabajar a cabalidad, tratar de hacer lo mejor y si nos toca ganar y hacer daño en este momento hay que hacerlo, ellos después tendrán dos fechas para ver qué puede pasar”...
El Verde llega con tensión
Habiendo tenido de compañeros a muchos de los futbolistas que les plantarán cara mañana, quién mejor que Will para dejar claro que en este partido será vital “ser efectivo y saber que si queda una oportunidad hay que aprovecharla”, porque enfrente estará un estresado conjunto que no termina de adaptarse a luchar cerca del farolillo rojo.
“Platico con Mario Berríos y con otros y sí se les nota tensión y a la vez una gran preocupación. Ellos tienen una presión extra que es el descenso, deben manejar eso, pero creo que algunos de los jugadores de ellos no están acostumbrados a ese tipo de presión, están acostumbrados a estar peleando arriba y ahora que les toca ver de abajo hacia arriba se les está complicando”.
Rolero se equivoca como todos
Con esa percepción, el hombre de la 25 -en honor a sus tres goles en aquella final ante España- se prepara para medirse a un Marathón que “jugará al error”. Fortalece su potencia, amarra sus tacos y se alista para probar la meta que defenderá Yull Arzú o Mathías Rolero.
Por cierto -en voz de un periodista- “dicen que Rolero solo es de tirarle y abrazarse”, pero ante eso Will contesta y cierra con lealtad a su colega: “Ja, ja, ja, ja. No, tanto así no creo, por ahí ha tenido unas equivocaciones, pero todos las cometemos”...