El Proyecto Manuelito reunió en el estadio Nacional a estrellas nacientes y a otras en el ocaso de sus carreras como legionarios nacionales.
La dos caras de la moneda fueron Anthony el Choco Lozano, quien apenas se abre campo en el exigente fútbol español y Milton el Tyson Núñez, que ya va pensando en su retirada.
Mientras el Choco del Alcoyano piensa en dar lo mejor de él para llegar al Valencia en la Primera División de España, el Tyson cuenta los días para su retiro a los 40 años.
El originario de Sambo Creek cree que todavía tiene la confianza de jugar, aunque en Honduras 'ya me retiraron'.
Desechado
A sus 38 años el Tyson sigue teniendo las puertas abiertas en varios equipos, lo malo es que es en Guatemala en donde al parecer pondrá punto final a su carrera, ya que en Honduras fue desechado, según sus propias palabras. 'Sí, tengo algunas ofertas, pero solo en Guatemala y hay que aprovechar estas últimas instancias y saber que uno tiene ganas todavía, que es lo más importante', dijo siempre con la sonrisa plena que mostró a lo largo de su carrera.
El escurridizo delantero todavía tiene fuerzas y deseos de jugar, él asegura que hasta donde el cuerpo diga 'no más', seguirá jugando, aunque mucha gente ya lo quiere retirar.
'Yo no soy quién habla de retiro, la gente es la que habla de retiro, uno ya lo piensa, pero mientras pueda hay que hacerlo y después no quedar con las ganas, como muchos han quedado', dijo.
Será su cuerpo el que tendrá la última palabra, 'hasta que el cuerpo dé, yo siempre lo he dicho y por ahora no tengo problema con él, con mis huesitos, así que es de aprovechar', agregó el delantero que actualmente juega para la Universidad de San Carlos en el Ascenso chapín.
El retiro en Honduras
Un anhelo que para el Tyson parece irse esfumando es dar su último adiós en una cancha nacional, pero ya se va haciendo a la idea que eso no se podrá.
'Había pensado retirarme aquí en Honduras, pero si sigo jugando hasta los 40 en Guatemala, pues me retiro allá definitivamente', anuncia lo que ya pondría fecha para noviembre o diciembre del 2013 su despedida. Y luego asegura, 'en Honduras no creo porque igual que yo busque equipo no creo que me den la oportunidad', dijo con cierto dejo de nostalgia, porque sería cumplir un último deseo en su ilustre carrera.
Una historia distinta
Para Lozano las cosas apenas inician, está cumpliendo su sueño. 'Gracias a Dios he estado trabajando bien, para aprovechar la oportunidad y el equipo me ha estado dando bastantes oportunidades y espero continuar así para poder seguir creciendo y seguir poniendo en alto el nombre del país', soltó el juvenil hondureño del Alcoyano de la Segunda División de España. Admitió que en cinco meses aún no se adapta al cien por ciento a su nuevo ambiente, pero que lo está asimilando muy bien, 'en ese poco tiempo es difícil adaptarse a otro país cuando ya has vivido en una cultura diferente, pero voy de a poco', manifestó Lozano.
Sus buenas tardes en Alcoy ya elevan algunas voces que le piden que no se vaya del club, a pesar que saben que tarde o temprano esa decisión la tomará el Valencia. 'Siempre me encuentro dos o tres aficionados que me piden que me quede porque estoy haciendo las cosas bien, pero yo estoy trabajando y haciéndolo bien para salir de allí e ir al Valencia que es la meta que tengo', dijo al decirse tener un sentimiento profundo por la gente de Alcoy que siempre lo han apoyado.