El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Santos Simeón Flores Reyes, confirmó que el exdirector de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto (PNMAS), Ariel Maradiaga, cometió una infracción, algo prohibido por la Ley, razón por la cual fue suspendido del cargo.
“El personaje nuevo en esta época moderna que no quiere cambiar y no se anota para evitar la corrupción, va a tener problemas”, expresó el funcionario.
El comisario Maradiaga fue separado del cargo en septiembre del presente año por haber metido cuatro mujeres en horas de la noche, caso en el que se vio involucrado el privado de libertad Adán Montes Bobadilla.
En torno al caso, Flores Reyes señaló que “esas mujeres vinieron aquí a visitar al señor director y allí venía otro oficial.
Agregó que “al final le pasaron una señorita al señor Montes y eso no está permitido”.
En primer lugar, prosiguió, eran horas nocturnas, y en segundo lugar nadie está autorizado a hacer eso.
Calificó como un acto irresponsable lo cometido por Maradiaga, al mismo tiempo, advirtió que “aquí deben venir personajes serios y si no son serios, los vamos a hacer serios mediante la capacitación”.
Manifestó que la separación de Maradiaga fue una medida preventiva porque hubo una infracción, pero después viene la acción penal, “posiblemente que la Fiscalía determine qué hacer”.
Momento de cambio
Flores Reyes dijo que llegó el momento del cambio, porque con 13 mil privados de libertad no se debe jugar, sino se tiene que poner orden de una manera coordinada.
Confió que ya les ha dicho a los directores de los centros penales que “les voy a dar el modelo; que lo que yo no hago por favor no lo hagan ellos”.
Enfatizó que ya es tiempo del cambio de conducta del privado de libertad, la del elemento de seguridad y su funcionario, porque de lo contrario no tienen cabida.
En relación a Maradiaga, dijo como director del INP, su obligación solo era tomar nota de la infracción, presentarla a la autoridad policial para que siga el procedimiento que corresponde.
“Nosotros no podemos sancionarlo acá, porque él depende de un ente, no existe un convenio firmado entre la Policía Nacional con el Instituto Penitenciario para actuar de una manera disciplinaria”, dijo Flores Reyes.
En este caso, el funcionario es del criterio que no debe quedar nada impune, sino que debe bien calificado.
“Lo que se cometió se cometió y si hay sanción se sanciona y continuamos trabajando igual”.
Apuntó que los negocios en el penal son una corrupción tremenda y que la misma sociedad se queja de cuánto pagan por permanecer en la prisión, porque aparte de estar cumpliendo una condena, tiene que pagar dónde dormir. “Esto no es un hotel, las instalaciones son del Estado y nadie tiene que cobrar más; eso tiene que ir cortándose progresivamente y los mismos privados de libertad se van a dar cuenta que tienen que cambiar ellos”, manifestó.