Madrid. En la jerga médica es lo que se conoce como hipogonadismo, un trastorno que los expertos acusaban a la merma de testosterona. Sin embargo, una investigación que acaba de publicar la revista The New England Journal of Medicine arroja novedades.
Al parecer, los estrógenos también tienen voz en el desarrollo de esta enfermedad. La testosterona no es la única culpable de la falta de deseo sexual que algunos hombres muestran con la edad.
Esta especie de “menopausia masculina” reduce su líbido, incrementa la grasa corporal e incluso puede provocar disfunciones sexuales.
Al día de hoy, el diagnóstico de este trastorno se realiza a través de un análisis de sangre, poniendo el punto de mira solo en los niveles de testosterona. Sin embargo, y teniendo en cuenta que una pequeña porción de esta hormona se convierte en estrógeno, “cuanto más alto sea el nivel de testosterona, más se convierte en estrógeno”.
Y viceversa, “cualquier disminución de testosterona se traduce en menos cantidad de estrógeno”, señalan los autores del trabajo.