Tegucigalpa. ¿Presenta dolores menstruales crónicos? ¿No ha podido quedar embarazada? ¿Tiene dolor durante sus encuentros íntimos y padece de constante inflamación en el vientre? No pase por alto estos signos de alerta, porque de forma silenciosa su tejido endometrial se puede estar expandiendo hacia partes exteriores del útero.
La endometriosis es una enfermedad crónica que consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, sobre todo en la cavidad pélvica como en los ovarios, detrás del útero, en los ligamentos uterinos, en la vejiga urinaria o en el intestino. Es raro detectar endometriosis fuera de la zona abdominal, pero se han encontrado casos en pulmones y más raramente en el cerebro.
La endometriosis es una enfermedad estrogenodependiente que suele aparecer en mujeres en edad fértil, con menarquia prematura, ciclos menstruales cortos y menstruaciones prolongadas”, manifestó el ginecólogo David Rodríguez, quien también tiene unan especialidad en biología de la reproducción humana.
Los síntomas que padece una mujer con endometriosis no están relacionados directamente con el grado de severidad, lo que sí parece que tiene una conexión directa es el tipo de lesiones con las dificultades para concebir. Cuanto más severa sea la endometriosis, a mayor profundidad de lesiones, la fertilidad se verá afectada de modo más apremiante.
¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico de la endometriosis se puede hacer basándose en los síntomas que presente cada paciente, pero siempre hay que confirmarlo con las exploraciones complementarias, que permiten concretar la existencia y la severidad de cada caso.
¿Cuáles son sus causas? Aunque la causa exacta de la endometriosis se desconoce, se manejan las siguientes explicaciones: la primera es aquella que se considera que los fragmentos endometriales pueden viajar por los vasos sanguíneos o el sistema linfático hacia otras partes del cuerpo. Otra opción es que el tejido menstrual fluía hacia atrás por las trompas de Falopio y se depositaba sobre los órganos pélvicos, donde crecían. Se ha demostrado que el 90% de las mujeres tiene flujo retrógrado sin que la mayor parte desarrolle endometriosis. Otra teoría es que muchas mujeres con endometriosis muestran ciertas disfunciones inmunológicas. La predisposición genética es un factor determinante.
¿Cómo se presenta la enfermedad? Esta afección se presenta de tres formas básicas:
•Endometriosis peritoneal: Las lesiones aparecen en los ovarios y reflejan que ha habido una cicatrización del tejido donde se ha producido la invasión de endometrio.
• Endometriosis ovárica: Los ovarios pueden ser atacados por la endometriosis y aparecen nódulos o quistes llenos de un fluido espeso. Este tipo de quistes pueden provocar que el peritoneo, la membrana que rodea los órganos internos, se adhiera a los órganos sexuales internos e incluso al intestino.
• Endometriosis profunda: Es el tipo de mayor severidad, pero es la de menor incidencia y puede llegar a suponer un problema serio de salud. Se caracteriza porque afecta a los ligamentos que unen el útero con la pelvis, pero también puede invadir al intestino, la vejiga y otros órganos como los pulmones.
Pese a no existir un sistema único de clasificación de la gravedad de la endometriosis, el más empleado es el de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM), que clasifica la enfermedad de la siguiente manera: mínima, leve, moderada y severa.
¿Cuál es el tratamiento a seguir? El tratamiento de la endometriosis debe ser personalizado en función de la edad de la paciente, extensión de la enfermedad, duración de la infertilidad, deseo reproductivo de la pareja y gravedad de los síntomas. El tratamiento puede consistir en medicamentos, cirugía o ambos. Cuando el dolor es el problema principal, generalmente se prueban los medicamentos primero (analgésicos y tratamientos hormonales). El tratamiento quirúrgico es la mejor opción para mujeres con una endometriosis extensa o que sufren severos dolores: laparoscopia, que consiste en la apertura de al menos dos incisiones en el bajo vientre, para introducir pequeñas herramientas quirúrgicas en su abdomen. La recuperación es mucho más rápida que en el caso de una cirugía mayor, como la laparatomía (que es el último recurso para el tratamiento de la endometriosis, ya que es una cirugía mayor en la que se extirpan los tumores).
¿Produce infertilidad? La endometriosis no es sinónimo de infertilidad, pero alrededor del 40% de las mujeres con endometriosis tienen dificultades para quedar embarazadas. Debido a esta gran prevalencia, se ha convertido en la tercera causa de infertilidad femenina. Al crecer fuera del útero, el tejido puede alterar la función del ovario o bloquear las trompas. Si la mujer, una vez sometida a los diferentes tratamientos para la endometriosis, no consigue el embarazo, las Técnicas de Reproducción Asistida son una esperanza.