Un niño de 12 años que visitaba un museo en Taiwán tropezó sobre un cuadro de 350 años de antigüedad valorado en un millón y medio de dólares y le causó un daño permanente, informó el diario británico The Guardian.
La obra dañada se llama “Flores” y fue pintada por el artista italiano Paolo Porpora, además es una de las pocas que el autor firmó en 1660.
Fueron las cámaras de seguridad del local las que grabaron el incidente. En las imágenes se ve al pequeño que por estar distraído casi se cae, pero lo evita al sostenerse en el cuadro.
Al ver lo que había hecho, mira alrededor y trata de disimular, pero una mujer se le acerca y juntos se dirigen a otro lugar a informar lo sucedido.
“La parte inferior del cuadro está dañanada. La mano del niño hizo contacto con la pintura y dejó un agujero del tamaño de un puño”, señaló Sun Chi-Hsuan, responsable de la exhibición a los medios.
“Todas las 55 pinturas son piezas auténticas y son muy raras y preciosas. Una vez que esos trabajos son dañados, son dañados para siempre”, agregó.
Los organizadores señalaron que no responsabilizarán al niño por lo sucedido.