El los últimos días se han vivido momentos muy tristes a nivel mundial debido al atentado ocurrido en París.
La red social de Facebook ha impulsado una forma de apoyar y mostrar solidaridad con las victimas del atentado el cual consiste en un filtro opcional en el cual los usuarios pueden combinar su foto de perfil con la bandera de Francia.
Con el pasar de los minutos este filtro ha comenzado a ser usado por la gran mayoría de los usuarios de la red.
¿Te has puesto a pensar por qué un atentado en Europa o NorteAmericano tiene más cobertura que uno en Beirut ó el Líbano? También ¿te has puesto a pensar por qué Facebook no ha impulsado este mismo gesto cuando ha sucedido un atentado en Beirut ó el Líbano?
Utilizar el filtro de Facebook para solidarizarse con las víctimas de los atentados en París es apoyar una visión del mundo en la que sólo preocupan las muertes de ciudadanos occidentales.
Mediante este pequeño gesto se construye un muro más en esta fortaleza del siglo XXI que es Europa, llena de súbditos muertos de miedo que regalan su sentido crítico a empresas e instituciones públicas a cambio de un poco de sensación de seguridad.
En el Líbano, el Iraq, en Irán y en cualquier lugar del mundo, cuando estalla una bomba o cae un misil hay hermanos que sufren, padres y madres que se desmayan al conocer la noticia, amigos que buscan desesperados pistas para encontrar a compañeros de instituto o del trabajo.
Es entendible (aunque no creo que sea deseable) que a un ciudadano europeo le aflija más un atentado en París que otro en Beirut.
Muchos tenemos amigos en París o hemos visitado la ciudad una o varias ocasiones. Pero Facebook es una empresa global y con gestos como este lo único que hace es establecer una estructura hegemónica de prioridades en la que los muertos occidentales preocupan y movilizan y las víctimas, por ejemplo, del atentado en Beirut de hace dos días, simplemente no cuentan. ¿O es que nos dieron la opción del filtro con la bandera del Líbano? Validar esta visión del mundo me parece extremadamente peligroso. Más si lo hacemos sin ni siquiera darnos cuenta.