Según la investigación titulada: “Igualdad, tareas del hogar y frecuencia sexual en el matrimonio”, publicada en la revista American Sociological Review, los hombres que ayudan más con las tareas domésticas –las cuales culturalmente se le atribuyen a las mujeres-como lavar la ropa, cocinar o aspirar, tienen menos relaciones sexuales con sus parejas.
Los investigadores tomaron los datos de la Encuesta Nacional sobre Familias, que se realiza en Estados Unidos, y encontraron que las parejas que mantienen los roles tradicionales tienen más encuentros sexuales cada mes- que tampoco son muchos – llegando a 4.8, mientras que la cifra baja a 3.3 en aquellas que dividen las obligaciones del hogar en partes iguales.
Bastaron estos datos para que los expertos concluyeran que “los roles de género son fundamentales en la institución del matrimonio”. Ahora bien, una conclusión así, obviamente despertó suspicacias y el estudio ha generado polémica, pues a simple vista podría incitar a los hombres a imitar el tan “admirable” modelo Homero Simpson.
Es decir, llegar a la casa, sentarse, ver televisión, tomar algo y no hacer nada para colaborar con su mujer en las tareas domésticas.
Sin embargo, no hay que perder de vista que el trasfondo es otro. Sabino Kornrich, coautor del estudio y sociólogo de la Universidad de Washington, indicó a diversos medios que lo que queda de manifiesto tras la investigación es que las dinámicas del poder en el hogar influyen y afectan la vida sexual de las parejas.
Según su teoría, cada individuo tiene un guion sexual preestablecido mediante el cual ve a la persona del sexo opuesto más atractiva si realiza los roles tradicionales de su género.
Por eso, es que las mujeres parecen más satisfechas en la cama si el hombre se entromete menos en tareas domésticas.