Tegucigalpa

Tres elevaciones y ocho rampas compondrán obran

Así quedará el sofisticado diseño que permitirá descongestionar el punto por donde circulan diariamente unos 35 mil vehículos. Proyecto registra 25 por ciento de avance y concluirá en mayo.

13.01.2014

En ocho rutas diferentes será canalizado de manera ininterrumpida el tráfico que converge en la salida a Valle de Ángeles de la capital.

Así lo revelaron los ideólogos del paso a desnivel que se edifica en este punto vial y que confirma que Real de Minas vive un dinámico proceso de modernización.

En ese sentido, EL HERALDO le trae de manera exclusiva las imágenes renderizadas (3D) del complejo y sofisticado proyecto para ofrecer una visión amplia sobre su funcionalidad y beneficios, de la mano de la información.

La obra tiene un costo de 155 millones de lempiras (siete millones de dólares) y forma parte del paquete de elementos complementarios de la cuarta etapa del anillo periférico.

El proyecto es competencia de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) y ejecutado por la empresa Astaldi.

A la fecha, se reporta un avance del 25 por ciento, apuntó Carlos Montoya, ingeniero de Asociación de Consultores de Ingeniería (ACI), supervisora de la moderna obra.

Los trabajos se enfocan en la actualidad en la construcción de los estribos, la estabilización del suelo de las elevaciones y la reubicación de los servicios básicos, agregó.

Montoya proyectó que el puente se finalizará en mayo próximo, al considerar que durante la época de verano la construcción se desarrolla con mayor rendimiento.
Complejo diseño

El paso a desnivel en la salida a Valle de Ángeles sobresaldrá entre todas las obras de infraestructura vial de la ciudad por su diseño multirrutas.

Esta particularidad deviene porque en la zona converge la pesada carga vehicular de unos 35 mil automotores de al menos ocho destinos.

El tráfico proviene principalmente de los conductores en dirección a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y otros puntos del anillo.

Los municipios aledaños (Santa Lucía y Valle de Ángeles) también contribuyen con el volumen, ya que en ellos residen bastantes ciudadanos que laboran en la capital.

El flujo es complementado con el parque vehicular de las colonias aledañas y en ruta hacia el centro histórico.

Ante ello, era necesario diseñar y edificar una obra capaz de encauzar el flujo y desaparecer la intersección semaforizada, explicó el ingeniero.
Por ello, la obra estará compuesta por ocho rampas -detalló- que conducirán a igual número de destinos de manera simultánea, directa y fluida.

Tres de estas estructuras serán a desnivel para mantener la idea de la circulación sin pausa y los carriles entre el anillo y el bulevar Los Próceres seguirán intactos, precisó.

Los conectores

La primera rampa, que será elevada, comunicará el bulevar Los Próceres con la carretera a Valle de Ángeles, según los planos.

La segunda línea será un retorno que sale de esta primera rampa para dirigirse a la entrada de la colonia 21 de Octubre.

La tercera calle, cuyo diseño es aéreo también, conectará el eje carretero de los municipios aledaños con el periférico.

Otra arteria a desnivel será la cuarta rampa, con la función de dirigir los automotores de la 21 de Octubre al corredor periférico.

La quinta ruta corresponde a la vía del anillo en dirección al centro histórico, mientras que la sexta al eje contrario. Ambas se mantendrán intactas con sus dos carriles vehiculares.

La rampa siete se utilizará como la calle que comunicará el eje carretero de Valle de Ángeles con la entrada de la 21 de Octubre.

Finalmente, el octavo conector corresponde al desvío del anillo hacia Valle de Ángeles, a la altura de las bodegas Mandofer.

Las rampas elevadas tendrán una altura promedio de 5.50 metros y una longitud entre 200 y 300 metros, distancia suficiente para ascender y descender gradualmente.

Asimismo, estas estructuras cuando se aproximan al anillo o el bulevar forman un tercer carril, como un especie de tramo de desaceleración para los automóviles.

“Las tasas de rentabilidad de este tipo de proyecto son sumamente altas, uno queda impresionado en los ahorros por costos de operación”, concluyó.
Complemento

Montoya agregó que, al igual que toda obra de envergadura, el paso a desnivel estará dotado de señalización vial e iluminación.

El pavimento será de concreto hidráulico y los muros de las elevaciones se estabilizarán mecánicamente.

Sin embargo, el proyecto ha presentado atrasos en el ala sur, debido a que todavía están en pláticas para indemnizar los terrenos.

En ese sentido, el paso a desnivel se integrará perfectamente a la última etapa del anillo periférico, para descongestionar todo el corredor de principio a fin.

La modernidad, la plusvalía, el paisajismo y una sofisticada visión confluyen en las líneas de este proyecto vial multidestinos, consideran los expertos.