A partir de este miércoles los capitalinos, especialmente la feligresía católica, iniciarán el tiempo de Cuaresma.
Se trata de un época litúrgica de conversión que la Iglesia marca para la preparación previo a la Semana Santa.
Es el Miércoles de Ceniza el que da paso a este tiempo que también invita al arrepentimiento y a la reconciliación.
Como parte del fervor y la devoción, la capital ofrece diversas actividades propias para esta época y que dan comienzo con la solemne imposición de la ceniza.
Todos los templos católicos de la ciudad, que ahora visten de color morado, recibirán a miles de cristianos que van en busca de recorrer el camino de la conversión, a través de la oración, el ayuno y la limosna.
Solemnidad
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”, repetirá el sacerdote a cada cristiano al momento de dejarle en la frente una cruz de ceniza.
“La cruz de ceniza significa que se entra en un espacio de penitencia, sacrificio y oración y le recuerda al ser humano su fragilidad, que del polvo viene y al polvo volverá, además que la Cuaresma representa un retiro espiritual y de revisión del caminar de los cristianos”, declaró Ricardo Sevilla, de la parroquia El Calvario.
La Eucaristía solemne se oficiará en la Catedral San Miguel Arcángel a las 12:00 del meridiano, y será presidida por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez.
Sobre la liturgia de ese día, la primera lectura se encuentra en el libro del profeta Joel, donde el Señor invita que se vuelvan a Él de todo corazón.
El Salmo Responsorial “misericordia Señor, hemos pecado”, es una súplica que busca la reconciliación, mientras que en el Santo Evangelio, tomado de San Mateo, el Señor le enseña a su pueblo cómo debe orar, ayunar y ofrecer limosna.
Feligreses como don Santos López se prepararán a partir de hoy para conmemorar los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
“Este es un tiempo en el que hay que prepararnos para buscar la reconciliación, volvernos a Dios”, expresó el feligrés.
Durante estos 40 días queda suspendido el himno de Gloria para volverse a entonar en la Misa Crismal.