Tegucigalpa, Honduras.- La histórica Iglesia Inmaculada Concepción se instala a la restauración total de su techo para evitar daños irreversibles en su estructura colonial, patrimonio religioso y cultural de la capital hondureña.
“Ya tiene más de 50 años y es un techo de asbesto que está todo parchado y ya no aguanta; cada invierno las filtraciones empeoran y las reparaciones temporales ya no resuelven el problema”, advirtió el párroco.
El sacerdote explicó que el techo fue instalado en 1970 y el desgaste del sol y la lluvia ha debilitado el material, provocando goteras que ponen en riesgo la edificación construida en el siglo XVIII.
“No podemos seguir parchando el techo cada año; es riesgoso y la humedad está afectando las paredes de adobe que forman parte de una estructura histórica que resguarda la memoria religiosa”, alertó el entrevistado.
La iglesia comenzó a edificarse en 1730 y fue concluida en 1747, convirtiéndose en uno de los templos más antiguos de Comayagüela y testigo de momentos trascendentales en la historia del país.
“Cada temporada lluviosa representa una amenaza real; si no cambiamos el techo de manera integral en los próximos meses, el deterioro podría ser grave e irreversible”, insistió el religioso.
Por esta parroquia pasó el presbítero José Trinidad Reyes, fundador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), lo que refuerza el valor simbólico e histórico del templo.
“El cambio total del techo supera el millón de lempiras y necesitamos el respaldo de empresas, instituciones y de todos los hondureños que deseen sumarse a la preservación del patrimonio”, expresó Fray Espinoza.
En años anteriores se ejecutaron refuerzos estructurales tras el colapso de una pared, pero el techo no pudo sustituirse por falta de recursos, convirtiéndose ahora en la prioridad principal.
“Este templo es patrimonio nacional y parte de nuestra identidad; no podemos permitir que se deteriore por falta de apoyo. Con la ayuda de todos podemos salvarlo”, concluyó el párroco.
“Este templo es patrimonio nacional y forma parte de nuestra historia. No podemos dejar que se deteriore”, reiteró el sacerdote, al hacer un llamado a la solidaridad de los hondureños.
Las personas interesadas en apoyar pueden realizar sus aportes en el banco BAC, cuenta número 758273351, a nombre de Iglesia Católica Inmaculada Concepción, sumándose así a la misión de preservar uno de los monumentos más emblemáticos de Tegucigalpa y Comayagüela.