Tegucigalpa, Honduras.- Cinco empresas han mostrado interés en participar en la reactivación del proyecto del Trans 450, mientras la Alcaldía del Distrito Central se prepara para lanzar la licitación del proyecto, informó el alcalde Juan Diego Zelaya.
El edil aseguró que la obra se ejecutará por fases y que la primera podría estar lista antes de abril de 2028, es decir, dentro del plazo en que prometió estaría lista la obra.
“Ya recibimos el interés de cinco empresas y ya estamos por lanzar la licitación”, detalló Zelaya al referirse a los avances del proyecto, que permanece inconcluso desde hace varios años.
Cabe recordar que, durante su campaña política, el alcalde se comprometió a poner en funcionamiento el Trans 450 en un plazo de 27 meses. Incluso afirmó que renunciaría a su cargo si no cumplía esa promesa.
La reactivación del sistema representa uno de los proyectos más importantes para mejorar el transporte público de la capital, sin embargo, su puesta en marcha depende de varios factores.
Buses, horarios y acuerdos con transportistas
El arquitecto urbanista Luciano Durón señaló que antes de reactivar el Trans 450 se debe evaluar el estado de las estaciones y los carriles exclusivos, además de comprobar qué partes de la infraestructura pueden volver a utilizarse.
Aunque la estructura básica ya fue construida, el especialista considera que será necesario revisar los daños y actualizar los elementos que se hayan deteriorado durante los años en que el sistema permaneció abandonado.
“La estructura ya está, todo está, solo hay que volverla a poner al día”, expresó Durón. El proyecto también requiere reglas claras de operación, con horarios definidos para las llegadas y salidas de las unidades.
La idea es que los buses cumplan una programación establecida, en lugar de competir entre sí por pasajeros, como ocurre en otros servicios de transporte.
Otro paso será contratar unidades adecuadas para el sistema y preparar a los conductores para que trabajen bajo horarios y recorridos establecidos.
Para Durón, uno de los obstáculos más importantes será llegar a acuerdos con los transportistas que actualmente operan en la capital, debido a que el Trans 450 requiere una forma de servicio distinta a la tradicional.
“Lo más importante de todo es ¿cómo se van a poner de acuerdo con los transportistas?, que probablemente ese sea el problema más grave”, advirtió el urbanista.
El especialista considera que la Alcaldía deberá negociar con los operadores para definir cómo se integrarán al nuevo esquema, ya que la puesta en marcha del sistema implicaría cambios en la forma de prestar el servicio.
Mientras la municipalidad avanza hacia la licitación, siguen pendientes las decisiones sobre la contratación de los buses, las condiciones de operación y los acuerdos con el sector transporte.
Estos elementos serán determinantes para que la primera fase anunciada se traduzca en un servicio funcional para los usuarios.