A más de cien años de reclusión fue condenado ayer el exagente de la Policía Nacional Santos Arnulfo Padilla Rodríguez, responsable de participar en el asesinato de cuatro jóvenes en un hecho ocurrido en septiembre de 2011
en Tegucigalpa.
Es de recordar que el expolicía ya fue condenado a 66 años de prisión por el asesinato de dos jóvenes universitarios, entre ellos un hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, (UNAH), Julieta Castellanos.
En un boletín emitido por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se indica que la Sala IV del Tribunal de Sentencia
por unanimidad de votos resolvió condenar a Padilla a una pena mínima de 83 y una máxima de 126 años de reclusión por los delitos de asesinato y abuso de autoridad.
Santos Padilla
fue enjuiciado por el crimen de los jóvenes Cristian Odil Castillo, Eder Dasael Pavón y los hermanos Álvaro y Sergio José Flores, hecho ocurrido el 29 de septiembre de 2011, en el sector de
Los Hornos, en el sur de la capital de Honduras.
En este caso también fueron acusados el expolicía Wilfredo Figueroa Velásquez
y el exoficial
Carlos Geovanny Gáleas, ambos prófugos de la justicia.
Durante el desarrollo del juicio, el Ministerio Público
aportó los medios de pruebas para lograr la sentencia condenatoria en contra del acusado.
Esta es la segunda condena en contra de Santos Padilla, quien
pasará el resto de su vida en la cárcel
al acumular dos sentencias que suman más de cien años de cárcel por el asesinato de los seis jóvenes en dos hechos diferentes.
Padilla estaba asignado a la posta policial del
barrio La Granja,
en donde después del crimen de los
dos universitarios
quedó evidenciada la existencia de carteles que se dedicaban al robo de vehículos, entre otros delitos.