Sucesos

Mujer pierde la vida por bala perdida en Altos del Divino Paraíso; segunda víctima en menos de 48 horas

La fémina iba a comprar tortillas para el almuerzo, pero un enfrentamiento entre grupos desconocidos acabó con su vida

19.10.2017

Tegucigalpa, Honduras
Una mujer perdió la vida luego que una bala perdida impactara en su cuerpo este jueves en una calle de tierra de la colonia Altos del Divino Paraíso de Comayagüela. Esta es la segunda fémina que muere en esas circustancias en la capital de Honduras en menos de 48 horas.

Un informe preliminar establece que la mujer, identificada como Mirna Yaneth Ramírez Lagos, de 50 años de edad, iba a comprar tortillas para el almuerzo a una casa de la zona, cuando fue alcanzada por un disparo.

Testigos narraron que varios hombres que se transportaban a bordo de un automóvil prendieron fuego contra dos individuos de una motocicleta y uno de los disparos de los malhechores impactó en el cuerpo de Ramírez Lagos.

+Dan último adiós a jovencita que murió producto de una bala perdida en El Pedregal

La mujer al verse herida caminó varios metros por la calle para que la auxiliaran, pero una cuadra adelante se desplomó y murió. La ahora occisa asistía a la iglesia Testigos de Jehová.

Al lugar se hicieron presentes los familiares de la dama, quienes se quebraron en llanto al ver el cuerpo de su pariente tirado en la rocosa calle. Varios elementos de la Policía Nacional también se hicieron presentes a la escena del crimen.

Hasta la zona también se trasladaron los peritos forenses, quienes realizaron el levantamiento cadavérico y agentes de la Dirección Policial de Investigación (DPI) para recopilar las pesquisas del caso y dar con el paradero de los malhechores.

Esta es la segunda personas del sexo femenino que muere producto de una bala perdida en la ciudad capital. La primera víctima fue la joven Alisson Gabriela Cruz Flores (18), quien murió el martes en el Hospital Escuela Universitario (HEU).

Cruz Flores se dirigía a una Organización No Gubernamental (ONG) a realizar su práctica profesional que le exige su colegio para egresar de secundaria, pero cuando iba en el rapidito una bala perdida, que salió de un enfrentamiento entre policías y pandilleros, acabó con sus sueños.