La Operación Shalom tocó las fibras de una poderosa organización criminal que operaba mediante sicariato, lavado de activos y ofrecimiento de logística a una banda de traficantes de droga mexicano, de acuerdo a información proporcionada a EL HERALDO.
En la cúspide de esta agrupación delictiva se encuentra una mujer que, a punta de muertes y trucos comerciales en la compra y venta de carros, ha logrado convertirse en una millonaria.
La Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado (Fescco) y la Policía Militar incautaron el lunes pasado 22 propiedades, entre estas un autolote, en San Pedro Sula, Choloma y Villanueva, como parte de la denominada Operación Shalom, que hizo una investigación por supuesto lavado de activos.
“Lavado de carros”
De acuerdo a información en poder de EL HERALDO, se investiga el autolote decomisado Infer, en el que se aseguraron 66 carros, algunos de los cuales, mediante una triangulación comercial, habrían sido adquiridos por peligrosos traficantes de drogas y asesinos a sueldo.
El autolote Infer compraba carros en agencias importadoras y luego se los vendía a personas particulares, pero estas luego los cedían a ciudadanos que son investigados por acciones ilícitas.
“Se compraban los carros, los dueños eran traficantes o sicarios, pero aparecían como dueños legítimos otras personas para no involucrar a los criminales”, dijo una fuente.
Otros automotores que estaban en el autolote están a nombre de personas que son investigadas por matar por ajuste de cuentas, acotó la fuente.
“Esta es una operación sobre lavado de activos inicialmente, no se pueden dar nombres sobre dueños verdaderos y dueños ficticios, pero se investiga cuál es el origen de estas propiedades”, expresó el informante.
Según las pesquisas, la jefa de este grupo tiene bajo su mando al menos cinco sicarios a los que les ha dotado de carros blindados.
Existen algunas evidencias en las que la mujer figura dando órdenes para ejecutar a personas.
“En una intervención telefónica se le escucha a ella diciendo claramente: mirá, quebrate a aquel”, reveló la fuente.
Aunque no se ha terminado el avalúo de los bienes, los carros decomisados en el autolote tienen un valor aproximado de 40 millones de lempiras.
En los bienes decomisados también hay seis tiendas, entre estos almacenes La Porteña, y 15 lujosas residencias situadas en la residencial La Orquídea, colonia Santa Fe, Jardínes del Valle, La Moral, El Pedregal y colonia Shalom, en las tres ciudades donde se hizo el operativo.
Uno de los bienes allanados es una mansión en Choloma en donde hay una minizoológico, un helipuerto y un túnel que conecta con otra casa.
“Esta casa, que llevan un año haciéndole construcciones, fácilmente vale de 8 a 10 millones de lempiras”, dijo la fuente.
Las autoridades investigan el origen de otras cuatro propiedades que no fueron allanadas en la zona norte.
En la operación se detuvieron a cinco personas que estaban en las casas, entre estas un ciudadano conocido como Carlos Cáceres, apodado “El Ingeniero”.
Las investigaciones arrojaron que uno de los carros incautados está a nombre de la examante del esposo de la ahora jefa de la organización.
Cuando el esposo de la líder de esta mafia murió, los hermanos del difunto quisieron apoderarse del mando de la banda, pero la viuda mandó a matar a dos excuñados, de acuerdo a las pesquisas del Ministerio Público.
Cartel mexicano
Las investigaciones de los agentes apuntan a que el cartel de “El Chapo” Guzmán (como se le denomina ahora al cartel de Sinaloa) está ligado a esta banda de lavado de activos y sicariato que fue golpeda.
Es por eso que los entes antidrogas suponen que hay “meros toros, gente más gorda (gente más poderosa)” con nexos con esta banda, dijo la fuente.
No obstante, de momento las autoridades se han centrado que las investigaciones culminen en requerimientos fiscales por lavado de activos, pero miran de reojo a otros sospechosos vinculados al trasiego de droga.
Cuando se haya terminado de hacer el inventario de las propiedades, la Fiscalía solicitará al juzgado competente que los traspase de forma temporal a la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI).
El tribunal que conozca de esta causa determinará si las propiedades pasan de forma definitiva al Estado o se devuelven a sus dueños.