Le faltaban apenas un par de pasos para llegar hasta el sitio donde se ganaba la vida. Jamás se imaginó que esa mañana vería el rostro de la muerte.
Sonia Landaverde Miranda, de 45 años, era empleada municipal y dirigente patronal del sector de la Rivera Hernández.
Según testigos del hecho, Landaverde Miranda, quien tenía ya tres períodos de ser empleada municipal, fue asesinada por un desconocido que se transportaba en una moto color azul, marca Génesis, en el barrio Guamilito, segunda avenida entre la 1 y 2 calle,a las 7:30 pm.
A la fémina la interceptó un motociclista que se subió a la acera y le disparó en reiteradas ocasiones, cuando iba ingresando a su trabajo en el edificio La Plaza.
Testigos contaron que el sicario estaba esperando a la mujer, esquina opuesta del edificio donde laboraba como promotora social de la municipalidad sampedrana. Su cuerpo quedó boca abajo con sus pertenencias al lado de un vehículo que había frente al edificio, por lo cual se descarta el robo como móvil del hecho.
Entre las pertenencias se encontraron 42 cédulas de diferentes personas.
Hipótesis
Según agentes de la sección de femicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), hay dos hipótesis en la muerte de Landaverde.
Una de ellas es que no pidió permiso a una de las bandas delincuenciales que opera en el lugar para realizar un evento que reunió a unas cinco mil personas.
Otra es por una supuesta venganza contra su compañero de hogar, quien disparó contra un supuesto pandillero que lo quiso asaltar hace más de cuatro meses, y, posteriormente, lo amenazó de muerte a ella y a sus hijos.
Atentado
Familiares cercanos a la familia mencionaron que hace unos 15 días la ahora occisa había recibido un atentado cuando se transportaba con unos amigos en un taxi.
En el hecho murió una persona. Aseguraron que el ataque era para ella, ya que había comentado el altercado con su compañero de hogar.
“Su hija mayor se fue para otro lugar y a su hijo lo mandó para Estados Unidos, ella dijo que estaba preocupada por su vida”, comentó uno de los parientes,
El director de Salud Oral Municipal, Jorge Villanueva, dijo que había hablado con ella hace unos días, mencionó que la occisa estaba contenta con los resultados de la marcha en la Rivera Hernández.
“Ella era bien tranquila no se metía con nadie, solicitó permiso a varias bandas en el lugar para poder hacer el evento, era una buena compañera”, aseguró.
Reinieri Laitano, superintendente de Acción Social, sostuvo que Landaverde era una persona tranquila y trabajadora. “Estamos consternados con la muerte, nosotros no esperábamos esto, siempre pasaba alegre y realizaba bien su trabajo”.