Carolina Gexabel Tróchez (29) se convirtió ayer en la nueva víctima que se cobra la violencia en contra de las mujeres.
La joven fue asesinada a eso de las 6:20 AM en su casa de habitación, ubicada en la colonia Aurora, cuarta calle, 14 avenida.
Vecinos del lugar aseguraron que un hombre llegó a la vivienda, llamó a la víctima, al salir la mujer platicaron unos segundos, después sacó su arma automática y finalmente disparó en varias ocasiones. Seguidamente el sicario salió huyendo del lugar a veloz carrera por toda la calle, con el arma en la mano.
Aún con vida, la fémina entró a su hogar, donde estaban sus hijos, un varón de 4 y su hija de 11 años, quien llamó a su padre para decirle lo que estaba ocurriendo.
Producto de las heridas, la víctima no logró sobrevivir, su cuerpo quedó en la cocina.
“Ella solo me dijo que hubo disparos, yo pensé que se trataba de un asalto, fue hasta que llegué a la casa que la vi en el suelo”, afirmó con voz entrecortada Alex Miranda, compañero de hogar de Tróchez.
Dijo que tenían una empresa familiar de Diseño y supervisión electromecánica en la casa, donde estaban habitando, y que servía como oficinas también.
“Ella pasaba en la casa, era la secretaria de la empresa que teníamos, no habíamos recibido llamadas, para decir que fue por extorsión, y un asalto no fue porque no ingresaron a la casa”, aseveró.
Aseguró que tenían dos meses de haber llegado al lugar y que desconocen el móvil del hecho, ya que no conocían a muchas personas en el lugar.
Allegados a la familia mencionaron que era una mujer tranquila, que trabajó por varios años en la Dirección Ejecutiva de Ingresos, pero dejó de laborar desde el 2008.
El cuerpo de la víctima quedó boca arriba en la cocina y estaba solo en ropa interior y con una toalla.