Prófugos de la justicia siguen los autores materiales del asesinato de un abogado que se registró la noche del jueves en residencial Honduras, mientras que equipos de la Policía realizan las investigaciones orientadas a esclarecer el hecho criminal.
El profesional del Derecho, Pedro Adonay Romero, de 46 años, quien era hermano del exdirector de Migración y Extranjería, Ramón Romero, perdió la vida alrededor de las 8:30 de la noche tras ser atacado a balazos por presuntos sicarios que se conducían en una motocicleta. El cuerpo inerte quedó frente a la casa del comisionado de Policía Juan Manuel Aguilar Godoy, quien el 18 de julio pasado resultó herido en un enfrentamiento con delincuentes.
Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de otros cuerpos de inteligencia iniciaron las pesquisas de rigor orientadas a identificar a los responsables del sangriento suceso.
Con la muerte de Romero son varios los hechos de violencia que se han registrado en las últimas semanas en la misma colonia a causa del clima de inseguridad.
Último adiós
Familiares, amigos y colegas de la víctima le dieron ayer el último adiós al sepultar sus restos mortales en un cementerio privado de la capital.
Los restos del abogado Pedro Adonay Romero fueron velados en una funeraria ubicada en la colonia Alameda, de donde en horas de la tarde fueron trasladados al camposanto a darle cristiana sepultura.
Mientras tanto, técnicos de los cuerpos de investigación policial analizaban ayer los indicios encontrados en la escena del crimen en busca de elementos que puedan conducir a identificar a los pistoleros que le quitaron la vida a Romero.
Hasta ayer la Policía no manejaba una hipótesis clara en torno al crimen, por lo que un equipo policial asignado al caso continúa con las investigaciones.
Con Pedro Adonay son 66 los abogados que han perdido la vida a causa de la ola de violencia que azota al país, pero la mayoría de estos crímenes duermen bajo la sombra de la impunidad.