Sucesos

Policía, exagente y civil, sospechosos de crimen

La víctima, de 22 años, fue raptada a la salida del Instituto Oficial Juventud Hondureña, ubicado en el barrio Las Flores de la ciudad de
Ocotepeque.

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09.03.2013

Un
exagente
y un agente activo, sospechosos del rapto y asesinato de un joven, fueron capturados por la Policía Nacional en horas de la madrugada en el departamento de
Ocotepeque, en el occidente de Honduras.

Los detenidos fueron
identificados
como Ángel Antonio Chinchilla
Aguilar
(27), agente de la Policía Preventiva, Juan Ángel Santos Bautista (28),
expolicía
y al civil
Edwin Edgardo Ramírez Mejía, sobrino de Ángel Chinchilla.

Según fuentes policiales, a las 5:30 PM del viernes los sospechosos habrían raptado al joven
Erick Donaldo Maldonado
Toledo (22), cuando éste salió del Instituto Oficial Juventud Hondureña, ubicado en el barrio Las Flores de la ciudad de
Ocotepeque.

Dos de los detenidos
supuestamente
tomaron por la fuerza al muchacho y lo subieron a un vehículo tipo turismo marca
Hyundai
color crema con placas PSG7274.

Mientras que otro carro turismo color negro se encargaba de
custodiarlos.

Vecinos que observaron la acción alertaron a la Policía Nacional, por lo que se procedió a establecer dispositivos de
localización
y búsqueda. No obstante, el cuerpo del joven fue encontrado ya sin vida.

Los sujetos lo habían atado de pies y manos antes de inferirle doce disparos.


El vehículo en que fue raptado fue abandonado en el sector de El Portillo.

Tras el hallazgo, otro grupo de detectives montó diferentes operativos para encontrar el vehículo negro.

Durante el dispositivo policial, los agentes detuvieron a su compañero Chinchilla y al
exagente
que se conducían en una motocicleta y ambos portaban armas de fuego.

El agente activo no portaba documentos de la pistola que andaba yt fue detenido por sus compañeros.

Al conocer de la detención, testigos del rapto del joven se presentaron a la instalación policial donde
identificaron
a los sospechosos como las personas que se llevaron por la fuerza al estudiante, declaró una fuente policial.

En otras diligencias
investigativas
se detuvo al sobrino del agente Chinchilla, a quien se le decomisó el carro que
supuestamente
custodiaba el vehículo en que llevaban raptada a la víctima.

La Policía informó que otro sospechoso se encuentra prófugo, pero que hacen las investigaciones para capturarlo.

Entre las hipótesis que investiga la Policía es que los sospechosos raptaron al joven con la intención de exigir dinero por su liberación, ya que el tío de la víctima es cambista de moneda en la aduana de Agua Caliente.

Cuando a los detenidos se les explicó el motivo de su detención, los dos que iban en la motocicleta alegaron que desconocían el caso y que se dirigían a sus casas tras un partido de fútbol.

Sin embargo, testigos oculares
supuestamente identificaron
a los tres detenidos como los
secuestradores
del muchacho.

Las pistolas decomisadas al agente y al
expolicía
fueron enviadas al laboratorio para que se les practique un análisis de balística y que se proceda a comparar los proyectiles con los doce casquillos encontrados en la escena del crimen del muchacho.

“Hay indicios de que las armas fueron disparadas y estamos esperando los resultados de las pruebas de balísticas para confirmarlo”, reveló una fuente policial de la zona.

La Policía vincula a los detenidos a una peligrosa banda criminal que se dedica al
sicariato
y al asesinato de cambistas de moneda que trabajan en los alrededores de la aduana.

Según recuento policial, al menos cuatro cambistas han sido asesinados en la zona en los últimos meses.