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Tipos de procesos

Hoy en día los procedimientos para traer niños al mundo varían, aquí te los explicamos para que selecciones el que sea mejor para ti y puedas discutir con tu pareja y ginecólogo

    15.03.2012

    Para una madre el bienestar de su bebé es lo más importante, por ello revista Mía te ayuda a conocer los tipos de procedimientos para que puedas consultar con tu médico cuál te conviene. A continuación el ginecólogo y obstetra Alex Wolozny nos detalla en qué consisten cada uno y cómo ha avanzado la ciencia para traer niños saludables al mundo.

    Parto normal o vaginal

    El comúnmente llamado parto normal no es más que el parto vaginal, se considera que una mujer inicia el parto con la aparición de contracciones uterinas regulares, que aumentan en intensidad y frecuencia, acompañadas de cambios fisiológicos en el cuello uterino.

    El proceso del parto humano natural se categoriza en tres fases: el borramiento y dilatación del cuello uterino, el descenso y nacimiento del bebé y el alumbramiento de la placenta. Aunque el parto puede verse asistido con medicamentos como oxitócicos (la oxitocina sirve para provocar el parto ante la decisión de ciertos ginécólogos debido a cualquier prisa que surja o ante complicaciones de retraso grave de alumbramiento) y ciertos anestésicos y una posible episiotomía, todo esto no debe hacer nunca de manera rutinaria, el parto más seguro es el que evoluciona espontáneamente y en el que no se interviene innecesariamente. En algunos embarazos catalogados como de riesgo elevado para la madre o el feto, el nacimiento ocurre por una cesárea que es la extracción del bebé a través de una incisión quirúrgica en el abdomen, en vez del parto vaginal.

    “En el parto natural, el bebé nace cruzando por la vagina de la madre, siguiendo las indicaciones del profesional de salud, con la asistencia de poca tecnología o ninguna y sin la ayuda de fármacos. En la mayoría de los centros asistenciales el parto vaginal ocurre en una posición ginecológica, con la gestante en posición decúbito dorsal, es decir, acostada sobre su espalda y sus pies sostenidos a la altura de los glúteos con el objetivo de favorecer la comodidad del personal médico. Se conoce con el nombre de posición de litotomía, ha sido usada durante años como rutina en el nacimiento. Sin embargo, es una posición controvertida, pues el parto puede ocurrir naturalmente en posición vertical, por ejemplo, agachada,
    en el cual la gravedad ayuda a la salida natural del niño. En la litotomía existe más probabilidad de descensos lentos, expulsivos prolongados, sufrimiento fetal y desgarros perineales maternos”, explica el ginecólogo de hospital Cemesa.

    La cesárea

    “Existen indicaciones para la operación cesárea, algunos de ellos se identifican durante el control prenatal, me refiero a condiciones donde exista placenta previa, mala posición del bebé, Oligohidramnios (poco líquido amniótico), cesáreas ó cirugías uterinas previas, anormalidades uterinas, entre otras”, explica Wolozny. Un obstetra puede sentir que una mujer es muy pequeña para parir a su bebé, pero otro puede estar en desacuerdo. Algunos proveedores de cuidado pueden determinar que el parto no progresa más rápidamente que otros.
    El experto también explica cómo se realiza este procedimiento:

    • La incisión clásica es longitudinal en la línea media, lo que permite mayor espacio para el parto. Se realiza rara vez, pero es menos susceptible a complicaciones.
    • La más común hoy en día es la del segmento inferior, en la cual se hace un corte transversal justo por encima del borde de la vejiga. La pérdida de sangre es menor y la reparación más fácil.
    • Una histerectomía cesárea es el parto mediante cesárea y posterior extracción del útero, que se puede realizar en casos de sangrado intratable o cuando la placenta no se puede separar del útero.
    • Algunas veces se han practicado otros tipos, como la extraperitoneal o la de Porro.

    Parto inducido

    “La inducción del trabajo de parto consiste en administrar medicamentos capaces de iniciar las contracciones uterinas, en situaciones donde se tiene el plan de que el embarazo termine por vía vaginal y no hallan comenzado las contracciones y este ya se considera post término, o existan indicaciones maternas para dar por finalizado el embarazo, se hace esta práctica.
    Hay que tomar en cuenta que se puede predisponer a una operación Cesárea utilizando la inducción del trabajo del parto”, comenta el ginecólogo.

    Parto dentro del agua

    Esta es una técnica muy utilizada en Rusia y ahora en Estados Unidos está tomando auge.

    En realidad no es peligroso, el proceso del parto no difiere, es más existen escuelas completas a favor de esta técnica quienes argumentan se le debe considerar más fisiológico ya que el bebé sale del agua. Ellos consideran que el bebé sufre un gran cambio de temperatura, humedad al salir del agua al aire en forma directa como ocurre en un parto normal.

    Parto con Fórceps
    El Forceps es un instrumento de metal que se introduce por la vagina con el fin de agarrar la cabeza del bebé y hacerlo nacer.
    Con el advenimiento de la tecnología y la facilidad de hacer una operación cesárea, el forceps se considera en desuso.
    Sin embargo, es de mucha utilidad en lugares donde la cesárea no está disponible.
    Tiene la desventaja que requiere de gran entrenamiento en uso de forceps ya que en algunas situaciones puede causarle daño al bebé.