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Prepáralos para el éxito

Se ha descubierto que el triunfo escolar depende más de las funciones ejecutivas, es decir, hay niños que son muy inteligentes, pero no pueden
resolver problemas

06.03.2014

Si alguna vez te has preguntado por qué a ciertos adultos les cuesta trabajo organizarse, aceptan una carga excesiva de trabajo o nunca terminan lo que comienzan, les tenemos la respuesta: porque no desarrollaron por completo las áreas frontales del cerebro.

Éstas son las que permiten que los seres humanos lleven a cabo con éxito las “Funciones Ejecutivas”, es decir, el conjunto de habilidades cognitivas que permiten planear, establecer metas, dar forma a programas, comenzar actividades y operaciones mentales y concluirlas.

El desarrollo de estas habilidades debe comenzar desde que los niños tienen 2 años de edad o van al kínder.
“Hay unas funciones que son muy importantes y que son muy poco atendidas, las ‘Funciones Ejecutivas’, eso en otros países ya lo están incorporando en la currícula escolar
nosotros nos preocupamos más por las funciones cognitivas que son las relacionadas con que los niños hablen, lean, escriban, hagan cálculo, organicen, pongan atención, pero de las ‘Funciones Ejecutivas’ no nos preocupamos tanto y son las que corresponden a tener comportamientos propositivos y que mantengamos el propósito en la cabeza hasta cumplirlo”, explica la doctora Esmeralda Matute, directora del Instituto de Neurociencias del Centro Universitario de Ciencias Biológicas.

“¿Cuántas veces nos pasa que decimos: ‘hoy voy a hacer esto’? Y haces tu castillo en el aire y lo abandonas, o tienes la intención de hacerlo, pero se te mete algún problema en el camino y entonces lo dejas de lado, porque ya no sabes cómo solucionarlo, el concluir, resolver y terminar tiene que ver con las Funciones Ejecutivas”.

El problema de prestar más atención al desarrollo de habilidades relacionadas con el coeficiente intelectual es que se dejan de lado otras cualidades de los niños que pueden mejorar su futuro en todos los ámbitos.
Por ello la importancia de incluir en los programas de Educación Inicial y de Preescolar actividades que propicien el desarrollo correcto de los pequeños.

“Estas actividades se tienen que ir incorporando en la vida de los niños de acuerdo con su maduración física y cognitiva. Por un lado, si se les encomiendan tareas que son muy complejas para su edad cognitiva, se pueden frustrar y encontrar insatisfacción en el desarrollo de estas actividades y en el futuro ya no las van a hacer.

Los papás tienen que seguir muy de cerca el desarrollo de estas actividades para poder estimularlos si lo hicieron adecuadamente o retroalimentarlos si no fue así”, recomienda el doctor José de Jesús Gutiérrez.

Para que los niños alcancen el éxito y sean personas triunfadoras es necesario que sepan cómo planear, discernir, perseverar, comprometerse y concluir los proyectos.
Dentro de la planeación está el saber cuánto tiempo me tomará hacer tal o cual cosa o cumplir con determinada tarea, así como la velocidad que se requiere para terminarla.

Orientaciones

1.
Controlar la duración de las actividades a la capacidad de atención del niño y a su edad para ir ampliándola.

2.
Colocar al niño cerca del adulto cuando éste realice tareas rutinarias (preparar su comida, preparación del baño…) verbalizando todos los pasos de la actividad con adecuado lenguaje y entonación para llamar su atención.

3. Hablar al niño siempre desde distancias cortas, mirándole a los ojos para garantizar el mantenimiento de la atención. El adulto hará lo mismo cuando el niño le hable.

4. Anticipar las acciones a realizar dejando claro el objetivo: “ahora vamos a…..”. Preparar la escena, los materiales, la situación.

5.
Después de la tarea o de un acontecimiento, evocar verbalmente lo que ha pasado paso a paso.

6.
Preguntar al niño sobre su propia acción: “¿qué vas a hacer?”

7.
Mostrar al niño durante el juego cómo buscar otras soluciones ante un problema o ante una dificultad. Enseñar al niño a aceptar el error y seguir hacia delante.

8.
El adulto deberá mostrar modelos flexibles en su propia acción y actitud ante las tareas.
9.
A través de actividades como la lectura de cuentos, procurar que aumente el tiempo de atención mantenida del niño.

Consejos prácticos para los papás

»
Darse el tiempo para compartir con los hijos.

»Combinar la alegría, la ternura con la firmeza en la interacción con los niños.

Si los padres son alegres y están contentos con ellos encuentran un ambiente favorable para arriesgarse, para crear, y lo van a hacer con más gusto..

»No desesperarse. No en todas las ocasiones los niños están dispuestos a ser creativos y lindos, puesto que hay momentos en que están cansados, enfermos, tienen sueño o hambre, o celos, inclusive, del hermanito, entonces, no hacen las cosas como deberían.

Es importante que los papás no les griten, sino que de manera firme les hagan saber la evaluación de su comportamiento..

»
Confiar en ellos y motivarlos. La idea es que se sientan seguros y a gusto para que emprendan actividades creativas y las concluyan.
»
Identificar actividades y alimentos que le gusten. De esta forma, se puede estimular a los niños de manera natural.

Perseverancia

“Hay que enseñarle a los niños a planear y a organizar su actividad de acuerdo con la magnitud del esfuerzo que se requiere, se deben preguntar los niños cuánto tiempo necesitan para hacerlo y también saber cómo van a hacerlo en el menor tiempo posible”, recomienda el sicólogo José de Jesús Gutiérrez.

Ser específicos y no dar rodeos para encontrar soluciones es otra de las claves para que los pequeños estudiantes se conviertan en personas saludables que saben resolver conflictos. “Pero tenemos que ser flexibles, si algo pasa, si se presenta un obstáculo, hay que saber cómo brincar esas trabas, eso es lo que tenemos que enseñar a los niños”.
Se ha descubierto que el éxito escolar depende más de las funciones ejecutivas que del coeficiente intelectual, es decir, hay niños que son muy inteligentes, pero que no pueden resolver problemas. “En cambio, hay niños no tan inteligentes, pero que saben resolver problemas, son empeñosos y mantienen en su cabecita las metas y lo logran”.

Desde el punto de vista de la Neurociencia Cognitiva es indispensable que se incluyan en los programas de Educación Inicial y Preescolar. “Se sugierie que incorporen programas que estimulen el desarrollo de las funciones ejecutivas, o sea, para que los niños sepan planear la actividad, organizarla, tener la flexibilidad mental necesaria de cambiar la estrategia en el momento que se requiera,poner atención, resolver la tarea, y guardar en la memoria los datos mientras estoy resolviendo la tarea y luego ya olvidarse de ella”.

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