Los recientes estudios realizados en países como México y Chile, en incluso norteamerica expone que las características actuales de la sociedad y su forma de vida demanda modificaciones en la forma de relacionarse en pareja; hombres y mujeres están probando modelos distintos para relacionarse. Estudios realizados en Estados Unidos respaldan el deseo de sus ciudadanos de casarse. La necesidad de tener un vínculo cercano con otra persona es muy clara, pero primero quieren tener casa, conseguir carro, tener un buen trabajo y por último casarse o mantener la unión libre.
Esto es una contradicción, porque antes esas metas hacían parte del proceso de “crecer juntos en todas las áreas”. Y es precisamente por el dinero, falta de tiempo, religión y sexo que las personas deciden aplazar el matrimonio.
Esta conducta se está volviendo cada vez más común provocando un choque dentro de la estructura social planteada por la sociedad sobre lo que es correcto y lo que no. Este fenómeno social que podemos observar es el incremento de
mujeres solteras por decisión propia,
sentirse libres aún estando con pareja, tomando decisiones propias sin parar un segundo para pensar para dos.
Ser soltera, por decisión propia o circunstancial, y querer permanecer en esa condición, requiere de habilidades emocionales específicas, sobre todo porque “hay que ir un poco a contracorriente”, dice Tere Díaz Sendra, terapeuta de pareja y familia.
Elección de la mujer
Las razones detrás de esta nueva tendencia son muchas y cada una de ellas distinta. Desde el nuevo rol de la mujer en la sociedad, hasta las exigencias laborales de hoy. En el pasado la única razón por la cual se podría dar este caso era por alcanzar estabilidad e independizarse económicamente, ahora también se trata de la sexualidad de las mujeres. “Muchas mujeres aplazan el compromiso legal porque desean abiertamente tener otras alternativas. Ya no quieren casarse con el primer amor”, reflexiona Cristina López. Esto plantea un cambio de pies a cabeza con el modelo de matrimonio antiguo, donde la mujer simplemente era ama de casa y el hombre era el que cubría con las necesidades del hogar.
Matrimonio en declive
La institución del matrimonio con el paso del tiempo va en caída libre, menos y menos personas se están casando, optando por estar en uniones libres. Ya las mujeres no sueñan con tener su boda de cuento de hadas.
Se han acomodado con estar comprometidas a medias, así no sienten la presión
de llevar la relación al siguiente paso.
Primordialmente estamos frente a un sistema de unión por conveniencia, las parejas no quieren cumplir al 100% con el compromiso. Esto no es de extrañar, porque históricamente el matrimonio no ha sido por una cuestión de amor, pasión o sentimientos sublimes como lo pintan en las películas. “Se habla de la muerte del amor, es inmoral quedarte con alguien que no amas, y creo que son los hijos quienes más padececen esto. Ellos son los que hubieran crecido más sanos y más contectos con unos padres que estuvieran felices por separado que peleando todos los días, porque la vocacion de papás es distinta a la de pareja”, explica la psicóloga Martha Sánchez Navarro. Dada esta realidad las mujeres prefieren enfocarse en su carrera profesional, viajar sin querer sostener una pareja estable por 60, 70 años. Las parejas de la actualidad no son para reproducirse ni para producir, sin duda alguna la soltería se ha convertido
para algunos en un estilo de vida.
Creer en el amor
1.
Recupera la iniciativa, no te quedes estancada en la antigüedad pensando que el hombre debe ser el primero en hacer todo. De vez en cuando es bueno que tú lo hagas.
2.
Seguridad emocional, si estás en una relación estable y tienes miedo a dar el gran paso del matrimonio pueden buscar ayuda con un consejero para parejas que les ayude a aclarar todas sus dudas y miedos acerca de este sacramento.
3.
Madurez interior, aunque este comportamiento sea la moda actual no quiere decir que va dentro los parámetros que establece la sociedad, algún día tarde o temprano tendrás que formar tu familia y que mejor manera que lo hagas de la forma correcta.
4.
Si tuviste una mala relación, puedes volver a retomar una nueva relación cuando estés lista.
LA VOZ EXPERTA
“Si tanto los hombres como las mujeres estuvieran decididos a compartir los roles, la vida sería un paraíso de parejas felices. Las mujeres tenemos que definir nuestros objetivos y no cargarle con la culpa a nadie si no los podemos cumplir, y los hombres deberían tener también sus propios objetivos, visualizando la relación con una mujer olvidándose de su viejo rol de “todo lo puede” para transformarse en un compañero de viaje por la vida”.
Cristina López
Psicóloga experta en parejas y matrimonio