La Patria está de cumpleaños. Desde que comenzó septiembre, sus hijos más pequeños han dedicado su esfuerzo en honrarla a su manera y con el sentimiento noble que solo puede caber en el corazón de un niño.
Desfiles, actos cívicos y murales son parte de las formas con las que decenas de escolares celebran el 192 aniversario de Independencia Patria, en un ejemplo de patriotismo digno de imitar.
Con sus manos pequeñitas y ansiosas por comprender qué significan las palabras independencia e identidad, quiénes fueron los héroes y próceres y qué es ser hondureños, pequeños de escuelas de la capital han pintado y dibujado en altares cívicos.
Y otros motivados por la euforia de las fiestas participan en desfiles cívicos donde con bandas de guerra, palillonas, pomponeras y elegantes cadetes, rinden homenaje a la Patria. Pero el legado de la Independencia va más allá.
Está implícito en la historia de las batallas de Morazán, en su labor revolucionaria para exigir educación gratuita para todos los centroamericanos, todo esto guardado celosamente en la Casa Morazán.
El espacio que fue hogar del prócer en el centro de Tegucigalpa, es sin duda el mejor espacio de consulta para los estudiantes y el más grande homenaje a la Independencia.