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Conoce por qué los lentes de sol no son solo accesorios de moda, sino piezas relevantes para la salud visual

08.03.2013

Por todos lados hay consejos para proteger la piel de los rayos de sol. Pero a la hora de enumerar los pasos a seguir para protegerla, pocas veces nos acordamos de los ojos. Es en verano cuando estamos más expuestos al sol, por lo que estás a tiempo de que conozcas la importancia del uso de lentes de sol, no por estética, sino para proteger tus ojos de los rayos ultravioleta (UV).

En el verano lo que puede dañar los ojos es la alta luminosidad ambiental, la exposición al sol, el cloro de las piscinas, así como las altas temperaturas, la sequedad y una deficiente protección. La mayoría de los órganos de nuestro cuerpo se regenera tras una lesión pero eso no sucede en el caso de los ojos. Con el paso de los años las proteínas que lo forman se van deteriorando y generando enfermedades oculares como las cataratas y la ceguera parcial. Parte de la culpa de estas enfermedades la tiene el exceso de rayos UV que recibimos del sol. Como año a año la capa de ozono se va deteriorando, cada vez es menos efectiva su protección frente a los rayos UV y el uso de los lentes de sol es cada vez más importante.

Consecuencias de la exposición

“Lagrimeo, dolor, visión borrosa, secreción y ojos rojos y secos son consecuencias de la exposición prolongada al sol directa o indirectamente, por medio de los reflejos”, alerta Sandra Navarrete Betancourt, oftalmóloga. “La forma de prevenir”, explica, “es utilizando lentes oscuros con filtros ultravioleta, polarizados o que se oscurecen progresivamente, ya que si se emplea un lente sin filtro es igual a no traer protección”. El reflejo de la luz UV se produce cuando se refleja sobre el suelo, arena o agua puede dañar la superficie externa de nuestros ojos y provocar queratitis (inflamación ocular). Navarrete agrega la otra probabilidad de provocar crecimiento fibrovascular en la superficie del ojo, o carnosidades que pueden ser tan grandes que hagan disminuir la visión. Los rayos solares también pueden ocasionar cataratas y conjuntivitis o inflamación de la conjuntiva. Entre los posibles efectos crónicos se encuentran la fotofobia (intolerancia a niveles de luz normales) y cáncer de conjuntiva.

No olvides los pequeños
Los niños también deben usar lentes de sol. Hasta los 10 o 12 años, su cristalino es prácticamente transparente, por lo que sus ojos reciben mucha radiación. Ellos requieren del uso de anteojos con filtro UV, además de
evitar su exposición al sol entre las 11 y 14 horas. El uso de gorras, visera o sombrillas te pueden ayudar en esta tarea.

Consejos y cuidados

Para que no pierdas de vista la diversión y tu bienestar durante el verano, sigue las siguientes pautas:

> Organiza los muebles. Colócalos de tal modo que la luz no alcance de forma directa a tus ojos, sino de forma lateral.

> Intensidad de la luz. Los ojos tienen distintas necesidades de iluminación según las actividades que realizas y la hora del día. Para graduar la intensidad de la luz es recomendable utilizar focos y LEDs regulables.

> Control de la luz natural. Si la luz natural es muy intensa, puede molestar y dañar la visión. Utiliza persianas que puedan regular la entrada de luz.

> Pantallas y monitores. Pasar mucho tiempo frente al monitor puede producir resequedad ocular. Suaviza el color, brillo y contraste de tu pantalla. Descansa los ojos de vez en cuando.

> Las nubes no filtran los rayos UV, así que aunque existan momentos de poco sol, es importante utilizar unos lentes adecuados.
> Una alimentación correcta, rica en vitamina A ayuda a fortalecer los ojos y sus partes.

Pasos para comprar tus lentes

» . No optes por anteojos de sol que vendan por la calle, ya que muchas de las
imitaciones permiten que traspasen las radiaciones UV nocivas.

» Selecciona el lente con el filtro que necesitas. Escoge entre fotocromáticos, espejados, polarizados (ideales para playa y piscina) o antireflejo.
»
La montura debe estar adaptada al rostro y no quedar alejada de la cara. Prefiere protección de 100%. Un lente oscuro sin protección UV dilatará la pupila y será peor.

» Los colores más adecuados son el amarillo, rosa, gris, verde y el café. Los más frecuentes son el café que relaja la mirada y el verde que es para mucha luz.

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