De seis centímetros y medio, una mirada angelical, tez morena, rostro ovalado, mejillas redondeadas, una lacia cabellera que llega hasta los hombros y en una actitud orante se encuentra la Patrona de Honduras.
Una pequeña imagen cubierta de una vestidura rosa pálido que apenas se deja ver por un manto oscuro cubierto de estrellas doradas y adornado con valiosas joyas. Al frente de esta humilde, pero imponente Virgen, se ve el resplandor de una aureola de plata formada por dos aros cerrados en forma del número ocho, del que salen los rayos que rodean a la imagen que se encuentra coronada por doce estrellas de plata.
Así se aprecia a la “Morenita” en su aposento en el Santuario de Santa María de Suyapa, donde hoy se le rinden las mejores ofrendas, galas y muestras de amor, fe y devoción por parte de la feligresía católica que año con año va a venerar y mostrar su gratitud a la advocación predilecta por todos los hondureños.
Pero, en el anonimato, durante todo el año hay artistas que, seducidos por la belleza de la virgencita de Suyapa, plasman su talento y devoción para que los hondureños y los hijos adoptivos de esta patria tenga presente la celestial intercepción a través de una réplica elaborada con cariño y dedicación. A continuación le detallamos de quiénes se trata.
Esculpiendo un legado. El tallado de madera es un oficio muy antiguo del que desde hace más de diez años José Aguilar y su familia se han servido como una expresión artística para recrear a la Virgen de Suyapa para iglesias, feligreses y comercios.
La iniciativa de elaborar las réplicas esculpiendo la madera llegó inesperadamente como una solicitud para el carpintero José Aguilar, pero que con el paso de los años, y dedicación y esfuerzo, se convirtió en todo un arte hasta llegar a ser uno de los detalles más solicitados del Souvenir Ideas, de Tegucigalpa.
“La primera virgencita que hice no me salió a la perfección, pero cada día desde aquel primer intento no me conformo, pongo mi mayor empeño y la dedicación que ella se merece sin importar trabajar hasta altas horas de la noche, para perfeccionarla y hacerla mejor”, manifestó Aguilar, quien además señaló que su mayor satisfacción es ver el rostro de complacencia de las personas con su trabajo.
Para este delicado trabajo el ebanista involucra a su nieto Edwin Carías en la realización del tallado de las piezas y a su hija Juany Aguilar en el pintado del rostro de la virgencita que, según estos especialistas, es el detalle más importante de toda la pieza. Estas obras llevan un proceso de elaboración minucioso y delicado, desde la elección de los trozos de madera de cedro real, pasando por el tallado de cada uno de los detalles, pegado de piezas, pintado del vestido y cara de la “Morenita” y su laminado posterior con laminilla de oro.
José y su familia realizan aproximadamente diez réplicas mensuales, todas con su diseño exclusivo, que conserva los rasgos característicos de la Virgen de Suyapa en la vestimenta, aureola y los dos aros cerrados en forma de ocho que rodean doce estrellas.
Pinceladas de fe. Con una formación y militancia en la Igle sia Católica, Denis Berríos es uno de los reconocidos pintores nacionales que también ha plasmado su devoción por la Virgen de Suyapa a través de los pinceles y el acrílico.
“El arte y la fe es una combinación que ha prevalecido a través del tiempo, involucrando un mensaje positivo y una forma de predicación, sobre todo para los jóvenes y niños que a través del arte se motivan a acercarse más a Dios, Jesucristo y la Virgen María e impulsen sus dones y destrezas”, describió Berríos.
Inspirado en su devoción mariana, este joven artista, a solicitud de 100% Patronas (una asociación católica), plasmó en una colección de 20 cajas a la “Morenita”, con rasgos infantiles y con el sello particular que caracteriza a este pintor del acrílico, que com bina el cubismo moderno con lo figurativo, abstracto y surrealista.
Aunque sea la misma figura de la Virgen de Suyapa, el artista expresa que cada una de estas piezas es única, porque tienen sus propias características. “Esta colección es para mí un trabajo satisfactorio que me llena mucho, porque puedo compartir mi fervor y arte con otras personas, como lo hago con mi hijo”.
El arte también es una forma de transmitir el fervor y la fe, por ello, dentro de los planes que tiene este artista está continuar con su proyecto “Arte de barrios”, que busca promover el arte juvenil e infantil en las colonias con el fin de que ellos hagan algo productivo por sus comunidades y se alejen de los vicios. Asimismo, tiene la iniciativa de retratar a partir de materiales reciclados o acrílicos a la Virgen de Suyapa en un mural gigantesco en la capital.
Dones al servicio. Para Claudia Medina, especialista en manualidades, la iniciativa de realizar la réplica de la virgencita de Suyapa en foamy surgió desde hace un año y medio, ya que en Honduras no se había hecho una pieza bajo la técnica de foamy termoformado, a diferencia de otros países como México, donde se trabajan réplicas de la Virgen de Guadalupe bajo este tipo de arte.
“En ese momento tenía en mente realizar a la Virgen de Suyapa, y por esas cosas de la vida a raíz de uno de mis proyectos de manualidades fui contactada por 100% Patronas, quienes tenía la misma idea de realizar el proyecto de la réplica de la “Morenita’ en foamy termoformado. Esto fue para mí una bendición que siempre tengo presente en la elaboración de cada una de las virgencitas”, expresó Medina.
Esta artista hondureña comenta que realizar a la “Morenita” lleva tiempo y esfuerzo, tanto en la creación de los moldes, el armado de las piezas y la elaboración de los detalles.
“Para realizar la virgencita diseñé una serie de moldes, tanto para la estructura de la réplica como la decoración implícita de su vestimenta -mi parte favorita con la elaboración de la carita- con el fin de tener un acabado de calidad y belleza. Cada parte y paso lleva trabajo, siendo la más complicada el vestido, porque se elabora sujetando el foamy con los dedos para darle forma a partir del calor”, describió.
La meta de Medina es llegar con estos detalles al público infantil, para promover y dar a conocer a la Virgen de Suyapa, para ello involucra a sus hijos y sobrinos en la elaboración de algunos detalles de estas réplicas como una forma de incentivar la fe y motor fino.
El arte, la fe y la devoción se combinan en las manos de estos artistas que a diario aportan su creatividad en la consolidación de la maternal intercepción de la “Morenita”, que se quedará por siempre como un auxilio potente en el corazón, pensamiento y oraciones de sus fieles.