Madrid, España.- Todo parece indicar, a excepción de una sorpresa el sábado en el Camp Nou, que LaLiga se pintará de azulgrana. El Real Madrid prolongó su mal momento en el punto crítico de la temporada tras igualar 1-1 ante el Girona en el Santiago Bernabéu.
Un empate con sabor a derrota para los de Álvaro Arbeloa, que no pudieron meterle presión al Barcelona en la lucha por el liderato y ahora podrían quedarse a nueve puntos de la cima del campeonato si los culés vencen al Espanyol este fin de semana en el Camp Nou.
Sobre la cancha, los merengues fueron superiores ante un Girona que encontró su fortaleza en el portero Gazzaniga, que en la primera parte evitó por todos los medios que el Madrid se fuera al descanso con una cómoda ventaja.
Gazzaniga fue un muro con sus manos evitando los goles de Valverde, Mbappé y Bellingham para un cuadro blanco que mereció mejor suerte en la primera parte. Pero, a pesar del dominio local, el Girona estuvo muy cerca de ponerse en ventaja con dos peligrosas llegadas de Ounahi y Echeverri que pusieron a prueba a Lunin y a la defensa blanca.
Lemar silencia el Bernabéu
El segundo tiempo comenzó de la mejor manera posible para el Real Madrid. Fede Valverde sigue en su "prime" y volvió a marcar con la camiseta blanca con un potente disparo que le dobó las manos a Gazzaniga y ponía el 1-0 a los 51 minutos-
El gol del "Pajarito" parecía que traería tranquilidad a la Casa Blanca, pero la sentencia no llegó y el Girona supo reaccionar. Al rescate de los catalanes llegó Thomas Lemar, exjugador del Atlético de Madrid que durante su paso por el conjunto "Colchonero" fue una auténtica dececpción, pero que hoy con otra elástica rojiblanca se terminó convirtiendo en el héroe de la noche.
El francés campeón del mundo tomó el balón en la frontal del área, se enfiló ante la marca de los defensores y con un remate colocado venció a Lunin para silenciar un Santiago Bernabéu que estaba atónito de lo que sucedía sobre la cancha.
El Real Madrid tenía tiempo para reponerse del duro golpe que le dio el Girona al 62', pero simplemente se encontró con un "muro" llamado Gazzaniga que tuvo una gran noche en el feudo blanco.
Los merengues apretaron con fuerza sobre el final, incluso tuvieron una acción que todo el Bernabéu reclamó como penal después de que Mbappé cayera en el área, pero el árbitro no compró.
Al final, con mucha impotencia, el Real Madrid cerró una semana para el olvido en donde prácticamente le ha dicho adiós a LaLiga y ahora deberá de centrarse en la Champions, en donde tiene que conseguir la proeza de remontar en el Allianz Arena.