Honduras

Instalan fábrica de muebles de llantas usadas en el sur

La familia Ramos-Arias se ha encargado de elaborar y promocionar las mesas y butacas armadas con llantas.

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15.03.2014

Con la llegada del nuevo año surgió en Choluteca uno de los talleres artesanales de muebles que promete posicionarse entre los mejores de la zona sur de Honduras.

La venta de los artículos que se arman con llantas usadas, en el aún mini taller, se han duplicado en unas cuantas semanas; en la actualidad quedan tres pedidos por cumplir.

Los encargados de armar y promocionar las mesas y butacas, elaboradas con las ruedas que han sido retiradas de los vehículos, son la pareja de esposos Kenia Arias y Leonel Ramos.

La idea del negocio surgió con apoyo de varios sitios web de manualidades, mismos que sirvieron de inspiración para que la pareja decidiera aventurarse en el negocio.

Entre las principales motivaciones que llevaron a la pareja a montar el taller fue la generación de nuevos ingresos y contribuir con el ambiente.

“Pensé en lo útil que podría ser el taller para erradicar los criaderos del zancudo transmisor del dengue, ya que evitaríamos que llantas que son enviadas a lugares inapropiados puedan ser utilizadas, aún después de que sean retiradas de los automóviles”, dijo Arias.

En los primeros dos meses del año se lograron vender cinco juegos de muebles. Los pedidos llegan desde diferentes sectores, sean para adornos de patios o para negocios.

El costo de venta de cada pieza es de 800 lempiras, por lo que si desea armar un juego de cuatro butacas y una mesa, el costo es de 4,000 lempiras.

Inversión

El proceso comienza con la selección de las llantas, pues por cada juego deben identificar ruedas del mismo grosor y altura.

La búsqueda de la materia prima se realiza en las llanteras de la comunidad, y las tiendas donde venden cueros, telas, madera, entre otros insumos. La inversión por juego de muebles es de unos 2,000 lempiras, en caso de que no sean forrados.

El otro paso que no puede saltarse al momento de fabricar los singulares muebles es la limpieza de las llantas, labor que incluye el aseo con agua a presión y detergente. Luego se realiza el secado de las estructuras.

Con ayuda de madera se arma un escaparate que fortalece la parte interna de las llantas, así como el colchón que servirá para sentarse.

Según el gusto del cliente, el mueble puede ser forrado en su totalidad o la materia prima puede quedar al descubierto, es decir, la estructura de la llanta también puede, con ayuda de algunas marcas, quedar a la vista de las personas.

“Para pulir las llantas que quedan descubiertas deben seleccionarse las que tengan una mejor condición, a las que se les coloca pintura o brillo, lo que le dará mayor vistosidad a los muebles”, dijo la señora.

El tiempo que invierten por cada mueble es de dos semanas, ya que solo laboran en horas de la noche, luego de salir de sus trabajos en oficinas, pues Arias es maestra universitaria y Ramos es microempresario.

“Un juego de muebles con dos butacas y una mesa requiere de cinco llantas. Si son sillones con respaldar llevan seis llantas”, agregó.

El encargado de conseguir los materiales y armar las estructuras de madera es Ramos, quien a su vez se las ingenia para innovar con los diseños.

“Como parte del proyecto de reciclaje también conseguimos piezas como patas de camas que han sido al igual desechadas para adaptarlas a las mesas”, dijo el microempresario.

El horario de trabajo artesanal inicia a las nueve de la noche y concluye a la medianoche.

En la actualidad este es el único taller que fabrica este tipo de muebles en la zona sur, el cual, según los promotores de este producto, esperan que pueda crecer para generar nuevos empleos.

Los Ramos-Arias se han sumado a las más de 7,300 empresas y negocios que funcionan en la comunidad, establecimientos que dinamizan la economía local, ofreciendo a su vez oportunidades laborales y un creciente aporte a las arcas municipales.

De acuerdo con informes de las autoridades de la Cámara de Comercio e Industrias del Sur (CCIS), el 60 por ciento de los negocios son micro y pequeñas empresas, entre ellas la de los Ramos-Arias.

Los establecimientos le entregan al gobierno local más de 20,000,000 de lempiras por concepto de impuesto por permisos de operación.

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