El presidente Porfirio Lobo presenció ayer los actos de toma de posesión del nuevo gobernante de Guatemala, Otto Pérez Molina, quien asumió la Presidencia en sustitución del ahora exmandatario Álvaro Colom.
El gobernante hondureño llegó a la capital guatemalteca acompañado por la primera dama, Rosa Elena de Lobo; el canciller Arturo Corrales y el ministro de Defensa, Marlon Pascua.
En su viaje a territorio guatemalteco, Lobo Sosa se reunió con el nuevo presidente centroamericano, con quien dialogó sobre el combate al narcotráfico, crimen organizado y la puesta en marcha de programas de cooperación en materia de desarrollo agrícola.
En el encuentro estuvieron presentes el canciller Arturo Corrales, el ministro de Defensa, Marlon Pascua; y el nuevo canciller de Guatemala, Harold Caballeros.
Lobo y Pérez acordaron trabajar en el establecimiento de una política conjunta para el combate al narcotráfico y el flagelo del crimen organizado que golpea a los habitantes de Centroamérica.
En su visita a Guatemala, el titular del Ejecutivo se reunió además con el presidente de Haití, Michel Martelly, para conversar sobre el fortalecimiento de programas de cooperación en materia de educación agrícola y del combate al narcotráfico.
En la reunión ambos mandatarios dialogaron sobre la integración de la Comunidad del Caribe (Caricom) a los proceso de desarrollo del Sistema de Integración Centroamericana (Sica) para lograr un mayor desarrollo en ambas regiones.
En el marco del traspaso de gobierno, el nuevo presidente guatemalteco también tenía previsto reunirse con los mandatarios de México y Colombia.
Lobo fue uno de los nueve gobernantes latinoamericanos que asisten a la ceremonia en la que el general retirado Otto Pérez asume este sábado la presidencia de Guatemala en sustitución de Álvaro Colom.
Los presidentes Felipe Calderón de México, Juan Manuel Santos de Colombia, Mauricio Funes de El Salvador, Laura Chinchilla de Costa Rica y Daniel Ortega de Nicaragua, también asistieron al traspaso de mando.
De igual manera, participó el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, quien llegó a Guatemala procedente de Honduras.
Unos 2,000 efectivos de la Policía, apoyados por el Ejército, custodiaron sitios estratégicos de la Ciudad de Guatemala, con unidades antiexplosivos y de élite en la sede de la ceremonia, a la que llegarán invitados de unos 85 países.
La investidura se vio conmocionada por el asesinato a tiros el viernes del diputado opositor Valentín Leal
y su hermano, en víspera de asumir su banca en el nuevo Congreso, luego de ser reelecto en representación de Alta Verapaz, zona del norte controlada por el narcotráfico (próxima a México).
'Es triste que sigan sucediendo este tipo de situaciones a diario', dijo el general Pérez, quien reveló que Leal, del movimiento de derecha Líder, se iba a pasar este sábado a su fuerza, el Partido Patriota (PP).
'Hago un llamado a todos los guatemaltecos para que nos unamos y rechacemos firmemente cualquier forma de violencia en nuestra sociedad', dijo en su mensaje de despedida como presidente del Congreso, el socialdemócrata Roberto Alejos, en sesión solemne que guardó un minuto de silencio en memoria de Leal.
Tras la ceremonia de juramentación, el nuevo presidente encabezó un acto público en las afueras del centro polideportivo y luego asistirá a una misa en la Catedral.
Este domingo recibe el saludo de las Fuerzas Armadas en su calidad de comandante general, en una base militar en la periferia norte de la capital.