Tres de los cinco candidatos presidenciales firmaron el pasado martes un compromiso por la defensa del voto y la democracia, una acción que en medio de la incertidumbre y el ambiente altamente polarizado que marca los días previos a la elección general del 30 de noviembre, debe ser aplaudida por la sociedad hondureña, que clama por comicios libres, transparentes, en los que se respete a cabalidad la decisión soberana expresada en las urnas.
Al acto promovido por la Plataforma Defensores de Honduras asistieron los candidatos presidenciales del Partido Demócrata Cristiano de Honduras, Mario Rivera; del Partido Liberal, Salvador Nasralla y del Partido Nacional, Nasry Asfura, quienes, por sobre sus aspiraciones personales y partidarias, llamaron a la población a acudir masivamente a las urnas, a ser guardianes del proceso, a rechazar todo intento de manipulación e intimidación y a promover un ambiente de respeto, paz y civilidad antes y después del proceso.
La acción ciudadana, más la veeduría de organismos nacionales e internacionales, son solo dos de los pilares en la defensa del proceso electoral y de los electores de escoger libremente a los próximos administradores del Estado. Cualquier acción encaminada a descalificar el proceso debe ser reprochada, no importando de donde provengan.
Esta es una tarea a la que deben unirse todas las cúpulas de los partidos en contienda, incluidos aquellos que no firmaron el documento, pero que tienen el deber cívico de hacer respetar la decisión popular, las autoridades competentes, incluidas las electorales y las militares, y del gobierno, obligados a garantizar la transición democrática en paz.
Quienes resulten ganadores de la contienda tendrán en sus manos la gran responsabilidad de continuar buscando respuestas a los problemas estructurales de Honduras y para ello requerirán del apoyo de toda la sociedad, sin distingos de banderas políticas.