Los actuales funcionarios, cumpliendo órdenes de la excandidata presidencial del partido Libre, se han negado a iniciar el proceso de transición de gobierno a la nueva administración del Estado, electos el pasado 30 de noviembre.
La denuncia la hizo pública la designada presidencial electa María Antonieta Mejía, quien señaló a la excandidata presidencial del partido oficialista en la pasada elección, Rixi Moncada, de dar la orden a los funcionarios “para que no se diera tal transición y hasta el día de hoy no se ha dado”.
Moncada y la cúpula de su partido no reconocen los resultados de las elecciones del 30N, en las que solo alcanzaron el 19% de los votos, y que ganó de manera reñida el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, al del Partido Liberal, Salvador Nasralla.
Cabe resaltar que las acciones, decisiones y órdenes de la cúpula del partido Libre contradicen la posición de la presidenta Castro, quien en su mensaje de Navidad al pueblo hondureño dejó claro que entregará el poder en la fecha estipulada por la Constitución de la República, el 27 de enero de 2026, y que el proceso de transición se realizaría de manera organizada.
Asimismo, que la negativa de los funcionarios de la actual administración, que parecen desconocer sus obligaciones legales y éticas de actuar con absoluta transparencia y rendimiento de cuentas de su gestión a lo largo de los cuatro años, sin duda que representará un problema para las autoridades entrantes, que asumirán la conducción de la administración pública a ciegas: sin archivos, sin inventarios, sin bases de datos.
Negarse a facilitar la información, los informes del manejo de los presupuestos y bienes del Estado es un abuso de autoridad que no debería mediar en el proceso de transición a las nuevas autoridades del Estado, electas democráticamente, aunque no se esté de acuerdo con los resultados y la voluntad del pueblo expresada en las urnas