El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la cuarta y quinta revisión de los acuerdos en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA) para Honduras, lo cual hace posible un desembolso de aproximadamente 242 millones de dólares.
El organismo señaló en un comunicado que la economía hondureña se ha mantenido resiliente y que el desempeño del programa ha sido favorable gracias a las políticas impulsadas por la actual administración gubernamental.
Sin embargo, el FMI expresó que sigue siendo fundamental para el actual gobierno “avanzar en el fortalecimiento de la gobernanza fiscal y de los marcos de gestión de las finanzas públicas, incluso mediante la liquidación de los fideicomisos existentes, para sustentar políticas fiscales sólidas y preservar la sostenibilidad de la deuda”.
En ese sentido, el organismo no quita el dedo de la llaga e insiste en la necesidad de reformar el sector eléctrico “para limitar los riesgos fiscales y respaldar el crecimiento económico a mediano plazo”. Asimismo, hace un llamado a redoblar esfuerzos para reducir las pérdidas de electricidad y abordar los atrasos con el fin de fortalecer la posición financiera de la empresa estatal de energía (ENEE).
En otro tema han dejado expuesta una vez más su recomendación de caminar hacia el fortalecimiento de la gobernanza y la lucha contra la corrupción, aspectos claves -apuntaron- para mejorar la confianza de los inversionistas y establecer un entorno propicio para la creación de empleo.
Así las cosas, el gran desafío del Gobierno ahora no es solo recibir los fondos, sino demostrar la capacidad y la transparencia necesarias para traducir esas cifras macroeconómicas en bienestar para el pueblo, empleo y oportunidades para la ciudadanía.