Salvaguardar

Que una vez más sepanlos enemigos de la democracia de la determinación de la hondureñidad por salvaguardar su institucionalidad.

  • Actualizado: 15 de mayo de 2026 a las 21:13

Hay que preservar la institucionalidad. La frágil nuestra. Es la ciudadanía la que debe ir a la vanguardia en su defensa. La estrategia siniestra del coordinador del Partido Libertad y Refundación — ¿de quien mas podría ser?— de alterar el proceso electoral.

En seguimiento a otras tácticas fallidas, la última, la imborrable del anecdotario nacional, la del 9 de marzo, de retrasar la entrega de maletas electorales o no entregarlas, ha develado, ya sin dudas, que no era imaginación, sino una realidad amenazante a enfrentar.

Persiste la ambición de perpetuarse en el poder, con los objetivos visibles de apropiación personal de la cosa pública y de arraigo de la impunidad, por un pasado y un presente, también imborrables.

Si el próximo proceso electoral, como se ve, no le es favorable, entonces procura distorsionarlo. Mio o de nadie. Como el dundo que decide matar la mujer que lo rechaza. Y de paso continúa la pretensión maquiavélica, pobre Maquiavelo, de referente de lo que no buscaba. La de establecer una dictadura. ¡No tienen por qué emular prácticas perversas! Lo penoso es que un sector de la actual cúpula militar sea el obsecuente encargado de realizarla complaciendo al coordinador del PLR.

Desde hace varios gobiernos se han observado los intentos del poder civil de cooptar en su provecho a la institución armada. Pero lo logrado con ese sector ahora, ni en sueños hubiera pasado. Como si un poco de estrellitas pudieran opacar al sol que es las Fuerzas Armadas. Las Fuerzas Armadas son nuestras. Se deben al pueblo, como deben sumisión a nuestra Carta magna.

Ese sector de la cúpula militar que las deshonra, su jefe, debe renunciar o ser destituido. No puede estar a cargo de su misión electoral en las elecciones generales. Y al CNE hay que protegerlo.

Debemos hacer un plantón de solidaridad con las comisionadas López Osorio y Hall, cuantos antes. Que una vez más sepan los enemigos de la democracia de la determinación de la hondureñidad por salvaguardar su institucionalidad.

NOTA DE REDACCIÓN: A la luz de los recientes ascensos militares aprobados en el Congreso Nacional, retomo hoy este artículo publicado en este mismo espacio el 22 de marzo de 2025 para no olvidar el papel que muchos uniformados jugaron en ese proceso y nuestro posicionamiento: que los enemigos de la democracia una vez más sepan de la determinación de la hondureñidad por salvaguardar su institucionalidad.

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