El tema del momento es el análisis de los 100 días del gobierno del Partido Nacional y debo comenzar diciendo que debemos estar claros que 100 días no son suficientes para hacer una evaluación integral. 100 días nos sirven para hacer una breve muestra radiográfica del nuevo gobierno, donde se pueden evidenciar algunos puntos débiles.
Y en ese sentido, es oportuno hablar de ello, el contexto internacional no ha llegado a favorecer para nada el panorama nacional, hay un incremento desmesurado en la canasta básica, también hemos visto la ola de violencia de agobia al país, ha habido un alto incremento del precio de los combustibles.
En el pasado, cuando el Partido Nacional fue oposición, exigieron al gobierno de Libre eliminar el impuesto que el Estado cobra por cada galón de gasolina, pero ahora que pasaron a ser gobierno, ya no proponen lo mismo que exigían antes. Evidentemente hay un doble discurso: una cosa es lo que se exige en oposición y otra la que se hace gobernando (lo mismo aplica para Libre).
Un punto favorable en medio de esta tormenta, es que el Congreso Nacional tiene mayor gobernabilidad, eso propicia que se hagan las reformas legales que como nación requerimos.
El Congreso Nacional anterior fue un desastre legislativo y ahora que vemos una luna de miel entre los diputados, sería oportuno solicitar las reformas que el grupo de expertos de Naciones Unidas identificó para traer la Comisión Internacional contra la Corrupción y la Impunidad (CICIH),
Para tener una verdadera lucha contra la corrupción, los ciudadanos debemos ser exigentes y no dejar que esa responsabilidad sea únicamente de los políticos.
Otro elemento importante: el partido en el gobierno es el Partido Nacional, los demás partidos deben hacer oposición; la sociedad civil debe hacer una estricta vigilancia completamente objetiva, también los medios de comunicación deben contar las costillas e informar al pueblo hondureño.
Es evidente que cierto sector del Partido Liberal se ha inclinado a cogobernar con el Partido Nacional, pero eso no quiere decir que el Partido Liberal debe ser sumiso o formar parte del Partido Nacional, deben tener la autonomía de oponerse y criticar y eventualmente, si esa alianza se rompe, que se rompa por tener autonomía, no que se conserve por ser complacientes.
Es apremiante que se tomen medidas urgentes en el tema de seguridad en el país, por más que el presidente Asfura visite inversionistas y empresarios, mientras Honduras no sea un Estado seguro muy pocos querrán traer a poner en riesgo sus capitales. Antes de traer visita a nuestro hogar debemos limpiar la casa, pero eso no se arregla quitando retratos del Congreso Nacional o pidiendo que los diputados coman baleadas. Debe haber un plan de prioridades, y trabajar en ello.