Por estos días hemos escuchado constantemente un tema difícil de digerir en el paladar del pueblo hondureño, y es el concepto de ZEDE: Zonas de Empleo y Desarrollo Económico.
Las ZEDE, según decreto legislativo #120-2013, han sido creadas para facilitarles todas las condiciones a los inversionistas, ya que gozan de autonomía funcional, administrativa; y recientemente por mayoría de votos, según resolución de la Corte Suprema de Justicia, tendrán Jurisdicción Especial. Pero además de todas estas garantías, las ZEDE tendrán asegurada su continuidad hasta por lo menos diez años, en el caso que un “nuevo” Congreso de la República suprima este decreto. El Ejecutivo, el Partido Nacional, y sus aliados en el Congreso Nacional, las han blindado muy bien, para que en el caso de no tener control político en el legislativo del 2022, estas no puedan ser eliminadas fácilmente; ya que el artículo 45 de esta ley, describe literalmente que: “De conformidad con lo establecido en el Artículo 329 de la Constitución de la República, la presente Ley Orgánica sólo podrá ser modificada, reformada, interpretada o derogada por dos tercios (2/3) favorables de los miembros del Congreso Nacional. Será necesaria además, la celebración de un referéndum o plebiscito a las personas que habiten la zona sujeta a régimen especial cuando su población supere los cien mil habitantes. De ocurrir la derogación de esta Ley Orgánica, la misma se mantendrá en vigencia por el plazo señalado en la cláusula o contrato de estabilidad jurídica firmado con personas naturales o jurídicas que residan o inviertan en las ZEDE. El período de transición no podrá ser menor de diez (10) años, durante ese tiempo se mantendrán en vigencia los derechos de los habitantes e inversionistas en la Zonas de Empleo y Desarrollo Económico”. Con esto queda evidenciado que las ZEDE, una vez establecidas, se quedarán y por mucho tiempo. ¿Pero qué podemos hacer los hondureños, por ahora que están alineados todos los astros (Ejecutivo, Legislativo, Judicial), para que las ZEDE se implementen a la brevedad posible? ¿Es la insurrección del pueblo la salida a las ZEDE?. Lo digo alto y claro: Lo que necesitamos es sacar a través del voto popular en las próximas elecciones a todos los vividores de la estructura del moribundo Estado hondureño, que tanto daño le han hecho al pueblo hondureño en estos últimos 20 años. Ya lo dijo recientemente la Conferencia Episcopal en su comunicado, que hoy más que nunca necesitamos elegir candidatos con un comportamiento ético, reconocido por todos, candidatos que no estén marcados por la lacra de la corrupción o el narcotráfico. Lo digo alto y claro: Honduras no necesita un Estado dentro de otro Estado, con jurisdicción especial que beneficie a políticos ligados a nexos de corrupción o narcotráfico. A los hondureños de allá no los engañan haciéndoles creer que las ZEDE crean empleos, ya que han sido incapaces en 12 años de generarlo y ahora que se acercan las elecciones, si se crean. Las ZEDE son el guión de campaña para las elecciones generales y justificar el fracaso que se ha tenido como gobierno.
Por ahora no necesitamos ZEDE, lo que necesitamos es recuperar la institucionalidad del Estado; por ahora lo que necesitamos es políticos conectados con la ética y la gente.