Soy nativo de esta tierra. Aquí nací y me he desarrollado. “Ya tuve hijos, planté árboles y escribí un libro”. Soy hondureño 100%.Siempre he estado en desacuerdo con muchas personas que hacen alusión a que la situación del país está empeorando. Si desde que tengo uso de razón la situación de este país ha sido mala, nunca hemos estado “mejor”, no entiendo la comparación.
Pésimo sistema público de salud, obsoletos y mal ejecutados programas de educación, economía precaria, pocas oportunidades de desarrollo personal. Nunca hemos tenido un país solvente.
Lo que sí ha empeorado con el tiempo es la calidad de los que vivimos aquí. Eso sí ha sido un retroceso notorio. Pero es un tema que nadie se atreve a tocar. Malos sentimientos, envidias, pobre moralidad, escasa cultura, mala educación, y una corrupción permitida y estandarizada.El ser humano de aquí por innumerables razones decidió bajar en la escala evolutiva al nivel de la barbarie.
Se ha perdido la vergüenza, el valor de una vida humana, el concepto de una paternidad responsable, el sentido de la moralidad. Nos volvimos permisivos de conductas y modas decadentes. ¿Qué se puede esperar de un país con personas de ese tipo?
Y el acabose es cuando esto llega a la política.Recuerdo a los políticos de antaño. Comedidos y discretos en sus actuaciones y expresiones. Se cuidaban de dar una imagen de decencia y cultura. Y de insultar o denigrar en público, menos. Eran lobos con piel de oveja. No eran descarados.
Estamos a las puertas de un nuevo amanecer. Esa es la esperanza que se repite cada cuatro años. Estamos saliendo de una etapa de oscuridad como pocas. Se fomentó el odio, la división, la cizaña, la desinformación malintencionada.Cuando los gobernantes imponen su criterio por encima de todo, se vuelven tiranos. Y ese es el temor de los momentos actuales. Demasiados dictadorcillos gobernando países. Demasiado soberbia en sus mentes. Se autoproclaman administradores de la voluntad popular, y solo sirven a sus propios intereses oscuros.
La esperanza es que todo esto cambie ahora. Pocos aquí lo creen. Y tienen razón, nunca hemos estado en una mejor posición que antes. Los que llegan salen peores.
Pero está permitido soñar con tiempos mejores. Eso es lo que sostiene a la humanidad. Permitámonos otra vez tener esperanza. Nada se pierde.Paz, seguridad, tranquilidad, prosperidad, oportunidades por igual. Mejores gobernantes.Ojalá...