En ocasión del 77 aniversario de la fundación de la República Popular China, se celebró en la embajada de ese país asiático en Tegucigalpa un evento al que asistieron distintos sectores de la sociedad y del mundo empresarial.
En pocas décadas, China se ha convertido en una potencia mundial cuyo papel no puede ser ignorado por la comunidad internacional. Junto con la India, es una de las naciones más pobladas del planeta y su territorio figura entre los tres más extensos del mundo. El asombroso crecimiento económico chino se consolidó tras las reformas de 1978, impulsadas bajo el liderazgo del Partido Comunista y de Deng Xiaoping. El principio rector de estas transformaciones se sintetiza en el concepto de “socialismo con características chinas”.
Para citar un caso, China, en 2025, tuvo un superávit comercial de 1,189 billones de dólares en el 2025.
Para entender el desarrollo de China hay que revisar su condición de nación pacifista. En este momento, a pesar de las tensiones que mantiene con Taiwán -al que Pekín considera una provincia rebelde y parte inalienable de su territorio-, tiene disputas con Filipinas y Vietnam, pero no mantiene ninguna guerra abierta. Los conflictos bélicos que consumen enormes recursos a otras naciones, China evita involucrarse directamente, aunque se prepara en todos los escenarios para su defensa. Tampoco utiliza su poder económico para ejercer presión política e ideológica en otras naciones. Es un país que se declara respetuoso del derecho internacional y del principio de no intervención en los asuntos internos de otras naciones. Nunca hemos visto a un representante chino en la región tratando de influir en procesos electorales o presionando para determinar relaciones exclusivas con su gobierno.
El embajador chino en Honduras, señor Yu Bo, en su discurso oficial, destacó que las exportaciones de Honduras a China en el 2025 alcanzaron la cifra de 52,9 millones de dólares. China importa de Honduras café, azúcar, tabaco, melones y camarones. La empresa textil china Texhong prevé la construcción de una planta textilera y una planta fotovoltaica, con una inversión total estimada en 400 millones dólares, con una creación de unos 10.000 puestos de trabajo.
El embajador chino hizo referencia a la asistencia de su país a Honduras en la construcción de seis escuelas agrícolas en igual número de departamentos. Abundó el embajador Bo en la colaboración que China ha hecho con la donación de equipo médico y herramientas para la producción cafetalera.
La Cepal ve con entusiasmo y simpatía la profundización de las relaciones entre América Latina y el Caribe con China. El organismo regional interpreta el vínculo como una oportunidad estructural para que la región salga de su “trampa de bajo crecimiento” y avance hacia un modelo más productivo, inclusivo y sostenible.
En su documento de 2025, la CEPAL afirma que la relación con China ha alcanzado una “creciente madurez, complejidad y amplitud” en comercio, inversión, infraestructura, financiamiento y cooperación tecnológica.