Al comienzo de la carrera espacial (1957), los astronautas gozaban de mucha admiración y eran vistos como héroes, fueron admirados por chicos y grandes. Llegaron a alcanzar un estatus social muy parecido al de las estrellas de Hollywood.
Pero esa figura de celebridad decayó mucho con el tiempo, luego que muchos científicos e investigadores especializados en temas relacionados con los viajes al espacio o cineastas y, por supuesto, periodistas, pusieron en duda la credibilidad de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el espacio) fundada en 1958 y dejaron bien sembrada la duda de que si el hombre realmente había puesto un pie en la luna e incursionado en ella, incluso, con un automotor creado especialmente para tal fin.
Se especuló mucho sobre las fotografías que no mostraban a las estrellas al fondo, las proyecciones de diferentes sobras en las imágenes o el movimiento de la bandera de los Estados Unidos como si un viento la agitara, en fin, hubo muchas situaciones que le restaron credibilidad al hecho de si el hombre llegó o no a la luna. Pero aquella generación relativamente era muy ingenua y no contaba con las herramientas tecnológicas a la que una nueva generación si tiene acceso. Incluso hay telescopios súper potentes que le pueden dar seguimiento con enorme facilidad a estos nuevos viajes.
Hay filtros que han detectado que la presencia de tripulaciones supuestamente en el espacio no son más que montajes al estilo de un estudio de alta gama de Hollywood para hacernos creer que flotan en el espacio y han detectado hasta ciertas situaciones ridículas en que se aprecian los arneses que usas los ahora llamados por algunos sectores como “actornautas”.
También se han hecho sendos documentales para la televisión, películas de cine y escrito libros sobre este tema que sin duda es apasionante. La veracidad de estos viajes queda entonces a criterio individual, pero lo que si es cierto es que ahora ya no resulta tan fácil engañar a una gran audiencia como pueda que ocurrió en el comienzo de la carrera espacial.