El presidente estadounidense, Barack Obama, se mostró convencido de que logrará crear una fuerte relación personal con el mandatario electo mexicano, Enrique Peña Nieto, tras recibirlo por primera vez en la Casa Blanca.
Peña Nieto resaltó que quiere darle un énfasis económico a la relación con Estados Unidos tras seis años dominados por la lucha codo a codo contra el crimen organizado y destacó que, al igual que Obama, su gran objetivo es la creación de empleos.
El Presidente electo mexicano, de 46 años, acudió a la Casa Blanca haciendo honor a una tradición vigente desde 1980, en la que los gobernantes electos de uno u otro país se reúnen.
Peña Nieto ganó los comicios en julio pasado y Obama hace apenas tres semanas, lo que llevó a que ambos se felicitaron por ello mutuamente ante la prensa en el Despacho Oval, antes de mantener una reunión de trabajo.
Obama empezó recordando su “excelente relación de trabajo” con el mandatario saliente, el conservador Felipe Calderón. “Le deseo todo lo mejor”, dijo. Acto seguido resaltó: “Estoy convencido de que estableceré una fuerte relación de trabajo y personal con el presidente electo (Peña Nieto), que sé que tiene una fuerte reputación de querer resultados”.