El Congreso de Nicaragua rechazó este miércoles, mediante una resolución, lo que calificó de 'política agresiva y de confrontación', la cual se asegura promueve Costa Rica con la construcción de una carretera paralela al río San Juan que causa 'graves daños ecológicos'.
El parlamento nicaragüense rechazó 'la política agresiva y de confrontación que el Gobierno de Costa Rica ha venido impulsando en contra de los derechos soberanos de los nicaragüenses en la zona del río San Juan', indica la declaración, aprobada por 69 de 79 diputados.
Los legisladores respaldaron la decisión del gobierno de Daniel Ortega de denunciar el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el marco del diferendo limítrofe que los dos países enfrentan desde 2010, sobre una diminuta isla adyacente al mismo río, que el gobierno nicaragüense alega es de su soberanía.
Según los congresistas, la carretera de entre 120 y 130 kilómetros que Costa Rica construye cerca del caudal del río que bordea la franja este de la frontera común, 'amenaza con destruir el ecosistema, la biodiversidad y la existencia del mismo caudal'.
Nicaragua pidió el martes a Costa Rica suspender la construcción de la obra, pero este miércoles el canciller costarricense Enrique Castillo rechazó esa opción.
'Nosotros estamos en nuestro territorio, en donde somos soberanos. La carretera no se ha construido en una zona protegida', dijo Castillo.