El Partido Nacional debe abandonar el poder porque no ha cumplido con sus promesas de campaña en materia de seguridad, empleo y desarrollo, dijo el fin de semana el
expresidente
de Honduras, Manuel
Zelaya
Rosales.
“Ofrecieron seguridad y lo que tenemos es lo
contrario, ofrecieron empleo y desarrollo y lo que tenemos es crimen,
exclusión”, dijo el
exmandatario
durante una concentración del Partido Libertad y
Refundación
(Libre) realizada el domingo en la ciudad de El Progreso, al norte de Honduras.
En el mitin político, que se realizó el domingo en la ciudad de El Progreso, Yoro, al norte de Honduras, el expresidente arremetió también contra las intenciones del gobierno de Porfirio Lobo de 'privatizar' a varias instituciones del Estado.
Entre ellas la Empresa Nacional Portuaria (ENP), sumida en el descalabro económico por la escandalosa corrupción, según informe del Tribunal Superior de Cuentas (TSC). La propuesta de Ejecutivo ha sido la de privatizar la administración
de esta institución.
Acusó al gobierno de querer privatizar también a Hondutel, la ENEE, el Sanaa, la educación y la salud, pero 'nunca lo
podrán
lograr si el pueblo se organiza”.
'Acaban de vender pedazos de la tierra de la cual ni la sombra de la hoja se puede entregar a los extranjeros con las ciudades
charter, acaban de vender 100 megas de
energía
en un contrato mal negociado', reclamó.
“Nosotros le decimos al Partido Nacional: no han sabido gobernar y tienen que dejar el poder”, exclamó
Zelaya.
Zelaya criticó también el reciente encuentro de 'Pepe' Lobo y el presidente de Venezuela
Hugo Chávez en la cumbre de la Comunidad de Estados Americanos y del Caribe (Celac). “Hoy, veo cómo desde la presidencia de Honduras,
Porfirio
Lobo Sosa llegó a Caracas a abrazarse con (Hugo)
Chávez… (pero) cuando
salí
para Caracas dijeron 'Mel es comunista''.
Zelaya asumió la presidencia de Honduras en enero de 2006 por el Partido Liberal. La influencia de Hugo Chávez en su gobierno se manifestó en varias de sus políticas de gobierno, entre ellas una fallida encuesta para reformar la Constitución.
Fue separado del poder en junio de 2009, en un 'golpe de Estado al Ejecutivo', según la conclusión de la Comisión de la Verdad, que surgió para esclarecer los hechos que desencadenaron la crisis política en Honduras.