El Congreso Nacional prepara las reformas para tapar el denominado “agujero negro” de la economía de Honduras, como son la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) y la estatal de Energía Eléctrica (ENEE).
El presidente del Congreso, Mauricio Oliva, informó que hay equipos del gobierno trabajando en una profunda reforma a estas dos instituciones que generan pérdidas que repercuten en las finanzas del Estado.
La ENEE atraviesa una profunda crisis financiera que en los últimos años ha requerido la intervención directa del gobierno central a través de la emisión de bonos para cubrir con los compromisos con los proveedores.
En 2013 se aprobó la emisión de 215 millones de dólares y para este año se autorizaron 250 millones de dólares.
El año pasado se aprobó la constitución de tres fideicomisos para la estatal eléctrica –suministro, recuperación de pérdidas y alumbrado público-, los que se esperan contribuyan a mejorar los indicadores financieros en el mediano plazo.
De acuerdo con un informe estadístico de la ENEE, la estatal eléctrica cerró 2013 con pérdidas de 31.33%.
La energía generada en el sistema ascendió a 7,941.2 gigavatios hora y la vendida fue de 5,452.5 Gwh. La energía no facturada totalizó 31.33%.
Por su parte, Hondutel ha venido sosteniendo pérdidas de forma sistemática en los últimos años, por lo que la crisis ya es insostenible y solo un socio del sector privado puede salvar la institución.
Expertos opinan que la inversión puede venir de países amigos y del sector privado, pero lo primero que se debe hacer es detallar las prioridades porque Hondutel, ya no es competencia en telefonía, el gobierno debe estar claro que la recuperación de la empresa pasa por orientarla a los sistemas de internet y banda ancha.
En ese sentido, el Congreso plantea reformas profundas a la Ley de Hondutel, que comprenden un plan de reestructuración administrativa y financiera.