Honduras

TSC: Hospital Escuela en coma por la podredumbre y la negligencia

Desde el gobierno pasado, el Tribunal Superior de Cuentas puso al descubierto al menos 60 anomalías administrativas y propuso 52 recomendaciones, las que han sido ignoradas o desconocidas casi en su totalidad.

07.04.2014

El hospital Escuela es abatido por numerosos padecimientos que no han podido remediarse debido a la politización, desorden administrativo y sindicalismo voraz, entre otros.

Los diagnósticos de los males del principal centro asistencial del país se han emitido, pero los tratamientos han sido casi nulos.

El Tribunal Superior de Cuentas (TSC) emitió en el gobierno pasado un informe en el que constan 60 anomalías en los procesos de control interno del sanatorio, hoy, estas anomalías siguen siendo parte del cáncer que consume la entidad.

El documento fue entregado en 2007 a la entonces ministra de Salud, Elsa Palao, pero las 52 recomendaciones planteadas en el informe no se aplicaron en su totalidad, según la presidenta del TSC, Daysi de Anchecta. El periodo investigado fue de enero de 2003 a septiembre de 2006.

El informe también contiene diez hallazgos que implicaron un perjuicio financiero para el Estado de 25.3 millones de lempiras, más otros descubrimientos de tipo administrativo.

Compras irregulares

Según la investigación del TSC, en el hospital Escuela no se encontró un archivo electrónico para registrar de forma segura las distintas transacciones y las compras efectuadas no tienen documentación de soporte.

También se hicieron compras para los diferentes almacenes fuera de las disposiciones legales y algunas de estas se realizaron con errores matemáticos en las cantidades asignadas en las órdenes de compra. Otras órdenes de compra fueron elaboradas pero no utilizadas.

El informe establece que algunos proveedores de bienes y productos son intermediarios, lo que encarece las adquisiciones.

El hospital Escuela, dice el informe al que tuvo acceso EL HERALDO, ha tenido equipos médicos que fueron donados y se quedaron sin utilizar por falta de autorización.

También se determinó un alto grado de ausentismo del personal médico y administrativo del hospital, además de que a muchos empleados no se les asignó clave para registrar sus asistencias.

Algunos galenos tienen un mismo horario de trabajo en el hospital Escuela y en el Instituto Hondureño de Seguridad Socia (IHSS), por lo que no cumplen a cabalidad sus servicios.

Este traslape de horarios le generó al centro hospitalario una pérdida de 5.7 millones de lempiras.

Para corregir esta anomalía se recomendó hacer una minuciosa revisión de las plazas ordinarias y de guardia de manera que se saneen los traslapes de horarios de esos turnos.

En cuanto al manejo de la caja o fluido de recursos, la auditoría detectó que se utilizaban diferentes tipos de recibos para las recaudaciones de ingresos.

Esto generó, entre otros perjuicios, que el reporte de ingresos no coincidiera con los ingresos reales percibidos diariamente.

Las donaciones en efectivo no se han registrado en la unidad de Pagaduría, dice el informe.

El hospital no cuenta con un control adecuado de cuentas bancarias ni las conciliaciones bancarias se han hecho de forma adecuada.

Respecto al funcionamiento de los almacenes, se detectó que se hacen inventarios físicos de forma periódica, y que algunas hojas de control de los inventarios presentan deficiencias.

Tampoco se lleva un control adecuado del vencimiento de los medicamentos o insumos médicos.

Entre otras irregularidades, también señalan pagos de salarios a personal con licencia sin goce de sueldo y 10 cheques emitidos sin respaldo alguno por más de tres millones de lempiras.

De igual forma, en el almacén se evidenció que hay faltantes de víveres valorados en 349 mil lempiras. Otros bienes que debería estar en el almacén, valorados en unos siete millones de lempiras, no se encontraron.