Honduras

Tributo a la luna

FOTOGALERÍA
22.08.2015

Tegucigalpa, Honduras

Bajo la luz de la luna, movimientos de caderas irradiaban con su esplendor los rituales que realizaban las mujeres egipcias en honor a la diosa de la fertilidad.

Hoy en día este baile ha sufrido cambios como consecuencia de las mezclas culturales, llegando a lo que en la actualidad se conoce en muchos países como raks sharki, danza oriental, danza del vientre, danza árabe o belly dance, entre otros.

Movimientos

La danza árabe se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez con las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, los brazos pueden ir a un ritmo diferente del que va marcando la cadera.

La atención se centra principalmente en la cadera y el vientre, alternando movimientos rápidos y lentos y se enfatiza en los músculos abdominales, con movimientos de pecho y hombros así como con brazos serpenteantes.

Los movimientos ondulatorios, rotativos, que por lo general son lentos, simbolizan la tristeza; en cambio con los movimientos rápidos, golpes y vibraciones, la bailarina expresa alegría.

Todos los movimientos de esta danza se relacionan con la naturaleza, por ejemplo, cuando las plantas de los pies se apoyan bien sobre el suelo, esto simboliza la tierra, o también cuando la bailarina extiende sus brazos, esto simboliza a las aves.

Onice Salomé Flores conoció hace un par de años de este arte que cada vez toma más auge en el país y desde que supo de él nunca más lo soltó.

“La famosa bailarina ucraniana Alla Kushnir fue mi mayor inspiración para aprender la danza del vientre, y aunque usted no lo crea, aprendí las técnicas solo por medio de videos tutoriales”, comentó la joven, quien también agregó que cualquier persona puede practicar este tipo de danza que no es nada complicado, lo único que se requiere es carisma, pasión y dedicación.

Vestimenta

El atuendo consiste en una chalequilla bordada o el equivalente a un sostén bordado con cadenillas colgantes; largos pantalones o bombachos de seda y velo casi transparente, un pañuelo amarrado, más bien alrededor de las caderas que a la cintura y un elegante y liviano turbante, pañuelo o adorno tipo corona, de algodón u otro material entretejido y bordado en dorado o plateado. Los pantalones se pueden sustituir por una falda.

El velo es el más común de los elementos y también el más usado en la danza oriental. Debe ser de un material liviano para que vuele al moverse. Es un elemento relacionado con el agua, el aire, lo etéreo.

Es protagónico en el momento de la danza y la bailarina debe considerarlo como una prolongación de su propio cuerpo.

Los chinchines o cadenillas colgantes son un instrumento musical de percusión que, según algunas fuentes, eran utilizados en el Antiguo Egipto para espantar los malos espíritus, se usan para acompañar los distintos ritmos que se ejecutan.

El bastón tiene su origen en el campo, en los pastores, y generalmente se usa como complemento de bailes tradicionales. Se relaciona con la fuerza de la tierra y con la alegría de la cosecha.

El sable es un instrumento curvo y sin filo, se relaciona con la batalla y el fuego, pero en este baile adicionalmente tiene un significado especial relacionado con la temporalidad de las cosas, con los ciclos de la muerte y renacimiento así como con el poder que tenemos sobre nuestro propio destino.

También se utilizan las alas de Isis, que están relacionadas con el velo porque sus movimientos son fluidos, pero también se vinculan con la diosa egipcia Isis, que representa todos los principios femeninos como la maternidad, la intuición, la emoción y la sensualidad.

Hay quienes usan los abanicos. Estos son elementos relacionados con el fluir de la vida, con el aire, el agua y la naturalidad de la vida, su uso es parecido al del velo con la diferencia que estos son más cortos.

El candelabro, que es el fuego, se trata de un elemento muy ligado a la danza desde la antigüedad ya que representa la luz que ahuyenta a los malos espíritus y demonios.

Foto: El Heraldo

Beneficios

Los beneficios de la danza oriental son tanto físicos como mentales. El baile es un buen ejercicio cardiovascular, ayuda a mejorar tanto la flexibilidad como la fuerza. A su vez trabaja directamente sobre los centros de energía corporales, eliminando tensiones y armonizando la energía.