Los diputados del izquierdista partido Libertad y Refundación (Libre) se declararon anoche en rebeldía en la sesión del Congreso Nacional.
Tras nuevos improperios lanzados contra los diputados, la presidenta Lena Gutiérrez se vio obligada a suspender la sesión, esto pese a que unos 52 diputados habían solicitado la palabra, según lo reflejado en el controlador electrónico.
La sesión tuvo que suspenderse luego de los improperios expresados por los diputados de Libre contra el presidente del Legislativo, Mauricio Oliva.
Estos diputados habrían reaccionado molestos porque Oliva les pidió que presentaran proyectos consecuentes y “no churros”.
Fue el propio expresidente liberal, Manuel Zelaya, quien se puso de pie y levantó pancartas con leyendas como “dictadura”.
Otros diputados le siguieron en un episodio más de rabietas, silbidos e insultos.
El escándalo se realizó en el momento en que hacía uso de la palabra el diputado de la Democracia Cristiana y vicepresidente del CN, Augusto Cruz Asensio.
El congresista pidió a sus compañeros que le prestaran su atención y demandó respeto, pero en respuesta recibió gritos y rechiflas de los diputados de Libre.
Fue entonces que el presidente del Congreso, Mauricio Oliva, llamó al orden pero sin resultados positivos, por lo que optó por dejarlos que hicieran su manifestación por un buen rato.
Los diputados de Libre, que no volvieron a sus curules, permanecieron de pie en el salón de sesiones para llamar la atención de las cámaras y micrófonos de algunos medios de comunicación afines a Zelaya.
El expresidente Zelaya se quejó ante los medios de comunicación de que Libre es objeto de discriminación ya que no le han otorgado el espacio físico para sus diputados, personal de oficina y asesores, ni tampoco se incorporan los suplentes.
También lamentó que la Junta Directiva en las sesiones con los jefes de bancada deciden una cosa y terminan haciendo otra en el pleno.
No se les otorga la palabra a los diputados de Libre y se irrespetan los acuerdos entre bancadas en cuanto a la presentación de proyectos y mociones, reclamó Zelaya, quien como diputado liberal nunca hizo este tipo de reclamos.