El socialdemócrata Victor Ponta ganó el domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Rumanía, según sondeos realizados a boca de urna.
El primer ministro socialdemócrata, de 42 años, obtuvo entre 41.5% y 38.2% de los votos, contra entre 32.1% y 31.2% para su adversario de derecha, Klaus Iohannis, según esos sondeos.
Los dos líderes se enfrentarán en la segunda vuelta, el 16 de noviembre.
'El resultado obtenido por Victor Ponta es superior al que esperaba', o sea un 37.5% de los votos, se congratuló el número dos del partido socialdemócrata, Liviu Dragnea, tras el anuncio.
Uno de los principales temas de estas presidenciales, a las que estaban convocados unos 18.3 millones de electores, era el de la independencia de la justicia.
El principal rival de Ponta en estas elecciones, a las que se presentaron 14 candidatos, es Iohannis, perteneciente a la minoría alemana del país.
Los colegios electorales abrieron a las 05H00 GMT (07H00 locales) y cerraron a las 19H00 GMT.
'Confío en que 25 años después podremos finalmente ponerle fin a la transición para que Rumanía se convierta en un verdadero país democrático y europeo', declaró Ponta, tras votar en Bucarest.
Ponta se refería al derrocamiento del régimen comunista de Nicolae Ceaucescu, 'conducator' de Rumanía durante 24 años, quien fue ejecutado unos días después de ser derrocado, en diciembre de 1989.
'Voté por una Rumanía del trabajo bien hecho', dijo por su parte Iohannis, refiriéndose a su eslogan de campaña, tras votar en Sibiu (centro).
En la primera vuelta se presentaron en total 14 candidatos.
El nuevo jefe de Estado pondrá fin a los diez años de poder del presidente saliente de centro derecha, Traian Basescu. La segunda vuelta está prevista el 16 de noviembre.
Uno de los temas clave de estos comicios es la posición del próximo mandatario respecto a la lucha anticorrupción.
La mayoría parlamentaria de centro-izquierda aprobó en diciembre de 2013 unas enmiendas del código penal que otorgaban una fuerte inmunidad a los cargos electos. La reforma no entró en vigor, pero varios analistas temen que el proyecto no haya sido abandonado del todo.
Ponta se ha comprometido a proteger la independencia de la justicia. Sin embargo, no ha dejado de criticar a la fiscalía anticorrupción, acusándola de partidista coincidiendo con una cascada de investigaciones a políticos.
'La lucha anticorrupción es importante, pero tiene que llevar a la confiscación de los haberes de las personas condenadas. Aquí no se hace nada contra la evasión fiscal', dijo Ileana Diamantopol, una ingeniera jubilada de 70 años, después de haber votado.
Rumanía es el segundo país más pobre de la Unión Europea, y en 2013 tuvo una de las tasas de crecimiento más altas del bloque, un 3,5%.
No obstante, la introducción de varios impuestos en primavera ha frenado los ánimos de los inversores, y el país entró en recesión en el segundo trimestre. Para 2014 se espera un crecimiento de 2,2% del PIB.
El presidente es elegido en Rumanía para un mandato de cinco años. Es responsable de la política exterior y de los nombramientos de altos funcionarios, incluyendo los jefes de la fiscalía.